Pongo, un perro dálmata, narra cómo ayudó a su amo Roger a encontrar pareja y formar una familia. Sin embargo, Cruella de Vil quería robar a los 15 cachorros de Pongo para hacerse un abrigo, por lo que los secuestraron. Pongo y su esposa Perdita pidieron ayuda a otros animales para rescatar a los cachorros y a otros 84 perros más que Cruella también había secuestrado. Tras una persecución, Cruella chocó su coche y los perros pudieron volver a casa sanos y