Un hombre tenía problemas con su esposa y quería divorciarse para sacar ventaja. Su amigo abogado le aconsejó fingir ser amable y cariñoso para que ella se enamorara de nuevo, y luego abandonarla para lastimarla. Sin embargo, cuando el hombre siguió el consejo, su relación mejoró mucho y decidió no divorciarse, descubriendo que el cambio que necesitaba era en sí mismo, no en su esposa.