La formación virtual tiene ventajas como la flexibilidad de horarios y acceso las 24 horas, ahorro de tiempo y dinero al no tener que desplazarse, y ampliación del acceso. Sin embargo, también tiene desventajas como la pasividad de los estudiantes, problemas técnicos, y falta de estructura pedagógica. La formación presencial permite mayor interacción entre maestros y estudiantes pero requiere inversiones de tiempo y dinero en los traslados y tiene horarios más rígidos.