El reconocimiento de voz mejora la fiabilidad y productividad en diversas industrias al permitir dictar en lugar de escribir, ahorrando tiempo y evitando errores gracias a su alta precisión. Sin embargo, presenta desventajas como imprecisión en entornos ruidosos y el esfuerzo vocal requerido, así como la necesidad de 'entrenar' el software para adaptarse a la voz del usuario. A pesar de estos inconvenientes, la tecnología ofrece una mayor movilidad y eficiencia en el uso del tiempo.