El documento proporciona directrices para el cuidado y mantenimiento de equipos informáticos, destacando la importancia de ubicarlos en lugares frescos y secos, asegurando una correcta ventilación y suministro eléctrico. También menciona precauciones como no dejar objetos cerca del equipo, mantenerlo protegido cuando no esté en uso y seguir procedimientos adecuados al encender y apagar el dispositivo. Además, se aconseja no manipular componentes internos a menos que el equipo esté apagado.