El vidrio es un material inorgánico, duro pero frágil, que se obtiene fundiendo arena de sílice, carbonato de sodio y caliza. Aunque se parece al cristal, el vidrio es un sólido amorfo sin forma regular. Tiene aplicaciones como ventanas, botellas y lentes. Su historia se remonta a la antigüedad cuando se usaba la obsidiana, y los egipcios y mesopotámicos desarrollaron su fabricación, aunque fue en Fenicia donde se inventó el soplado de vidrio.