Van Gogh se dedicó a la pintura para expresar emociones y como forma de salvación personal. Tuvo dificultades en sus relaciones interpersonales y económicas, dependiendo de la caridad de su hermano Theo. Aunque alcanzó altos niveles artísticos, su frustración con la vida lo llevó al suicidio. Abrió caminos al expresionismo posterior con su estilo pictórico muy personal.