La violencia sexual se define como cualquier acto sexual no consensuado mediante fuerza, coerción o intimidación. Incluye violación, acoso, abuso infantil y trata de personas con fines sexuales. Puede afectar a cualquier persona independientemente de su edad, género u otros factores. La OMS también considera violencia sexual los comentarios o insinuaciones sexuales no deseadas. El documento ofrece ideas para la intervención terapéutica y la evaluación de víctimas, enfocándose principalmente en mujeres y niñas.