El violín tiene cuatro cuerdas afinadas en orden creciente de Sol2 a Mi4. La primera cuerda en afinarse es la de La a una frecuencia de 440Hz, aunque en orquesta suele ser 442Hz para compensar la desafinación. El violín requiere pocos cuidados especiales como guardarlo en un estuche hermético y limpio, y protegerlo de la humedad y cambios de temperatura. Las cuerdas y crines del arco suelen romperse por la tensión y uso frecuente, por lo que es necesario tener