Vivir es experimentar la libertad y la felicidad a través de pequeños actos como caminar sin miedo, comer cuando se tiene hambre, compartir con los demás, reír y llorar libremente. Sin embargo, la vida es breve y está llena de sufrimientos, como una flor que florece y se marchita rápidamente. Para vivir plenamente, debemos aprovechar cada momento, aceptar lo que nos toca y saber perdonar.