El documento discute la importancia de los votos y promesas hechos a Dios, enfatizando que deben cumplir con la autoridad y conveniencia divina. Se menciona que los votos deben ser serios y responsables, y que deben ser ratificados por la autoridad correspondiente, ya sea un padre o un marido. También se aclara que hacer un voto apresuradamente es imprudente y que es mejor no prometer que prometer y no cumplir.