Este documento discute la importancia de la santidad y obediencia a Dios por encima de cualquier otra cosa. Señala que nuestra lealtad debe ser solo a Dios y no a los hombres, y que debemos evitar contaminarnos con el pecado para poder permanecer en su presencia. También enfatiza la necesidad de ofrecer a Dios sacrificios puros y sinceros como forma de adorarlo.