El documento aboga por la eliminación de la discriminación y la vulnerabilidad estructural, resaltando la necesidad de que las instituciones centren sus políticas en el bienestar de todas las personas. Se enfatiza la importancia de reconocer que todos somos vulnerables y que las desigualdades sociales deben ser abordadas para permitir el desarrollo humano y la inclusión. El autor llama a la solidaridad y al cambio de normas para construir una sociedad más justa y equitativa.