El waterpolo es un deporte acuático en el que dos equipos de 7 jugadores intentan marcar goles en la portería contraria durante cuatro tiempos de 8 minutos cada uno. Los jugadores se agarran, golpean y patean bajo el agua para ganar posición y robar el balón. No se permite tomar el balón con dos manos fuera de la portería, y un jugador puede ser expulsado temporal o definitivamente por faltas. Cada posición en el campo tiene funciones específicas para anotar goles y pasar el balón.