La carta critica fuertemente la decisión de la Iglesia Católica y la Pontificia Universidad Católica de vender Canal 13. El senador argumenta que la venta significaría renunciar a la misión evangelizadora de la Iglesia y a influir en la ciudadanía a través de un poderoso medio de comunicación. Además, sostiene que Canal 13 aún mantiene un potencial para cumplir esa misión a pesar de haber sufrido pérdidas económicas.