Rojo: Simboliza el espíritu indómito de nuestros indios jiraharas, quienes lucharon con
férrea voluntad contra la invasión española y la de los héroes del Cerrito Cocorote
quienes después de muchas luchas lograron la autonomía de Yaracuy de la Provincia
de Barquisimeto.
Azul: Conjuntamente con el rojo y el amarillo, simboliza el respeto colectivo por nuestra
Bandera Nacional. Al mismo tiempo simboliza los recursos hídricos de que dispone la
región.
Blanco: Simboliza el espíritu servicial que ha caracterizado por siempre a la región
yaracuyana y su gente.
Amarillo, azul y verde (círculo): Sol, cielo y tierra se conjugan para exaltar las
extraordinarias riquezas naturales del Estado y proyectar ante la Patria y ante el mundo
sus potencialidades, privilegios y virtudes.
Diagonales: Concilian y armonizan todos los elementos en la Bandera, dándoles una
percepción de marcha y movimiento.
Cielo y montañas (dibujos): Representan la presencia del arte en este Estado que ha
sido cuna de grandes artistas.
El Escudo de armas del estado Yaracuy fue diseñado por el Dr. Pablo Emilio Ávila y
cuya leyenda heráldica la redactó Trinidad Figueira.
El escudo está dividido diagonalmente en 2 cuarteles: en el superior se muestra un
manojo de espigas, emblema de la unión y de la abundancia; el rastrillo, la hoz que lo
acompañan y los picos señalados a ambos lados de la estrella, representan el trabajo,
fuente de toda la prosperidad. En el inferior se observa una fortaleza que representa el
Castillo de San Felipe, denominado hoy Libertador, construido con el impulso del cacao,
para guardar a Puerto Cabello y a las Bocas del Yaracuy del comercio ilícito en la época
de la dominación española.
Las ramas de caña y de cacao que van a los lados, atados por un lazo, que
patentiza la soberanía del Estado, dicen de los cultivos principales que le dan la vida
propia. La estrella que corona al escudo es el sol de la libertad, que orientó a los
varones yaracuyanos que en “triunfos llegaron donde tuvo sus templos el sol”
Música: Abdón
Ramírez
Letra: Pedro Maria
Sosa

Yaracuy

  • 2.
    Rojo: Simboliza elespíritu indómito de nuestros indios jiraharas, quienes lucharon con férrea voluntad contra la invasión española y la de los héroes del Cerrito Cocorote quienes después de muchas luchas lograron la autonomía de Yaracuy de la Provincia de Barquisimeto. Azul: Conjuntamente con el rojo y el amarillo, simboliza el respeto colectivo por nuestra Bandera Nacional. Al mismo tiempo simboliza los recursos hídricos de que dispone la región. Blanco: Simboliza el espíritu servicial que ha caracterizado por siempre a la región yaracuyana y su gente. Amarillo, azul y verde (círculo): Sol, cielo y tierra se conjugan para exaltar las extraordinarias riquezas naturales del Estado y proyectar ante la Patria y ante el mundo sus potencialidades, privilegios y virtudes. Diagonales: Concilian y armonizan todos los elementos en la Bandera, dándoles una percepción de marcha y movimiento. Cielo y montañas (dibujos): Representan la presencia del arte en este Estado que ha sido cuna de grandes artistas.
  • 3.
    El Escudo dearmas del estado Yaracuy fue diseñado por el Dr. Pablo Emilio Ávila y cuya leyenda heráldica la redactó Trinidad Figueira. El escudo está dividido diagonalmente en 2 cuarteles: en el superior se muestra un manojo de espigas, emblema de la unión y de la abundancia; el rastrillo, la hoz que lo acompañan y los picos señalados a ambos lados de la estrella, representan el trabajo, fuente de toda la prosperidad. En el inferior se observa una fortaleza que representa el Castillo de San Felipe, denominado hoy Libertador, construido con el impulso del cacao, para guardar a Puerto Cabello y a las Bocas del Yaracuy del comercio ilícito en la época de la dominación española. Las ramas de caña y de cacao que van a los lados, atados por un lazo, que patentiza la soberanía del Estado, dicen de los cultivos principales que le dan la vida propia. La estrella que corona al escudo es el sol de la libertad, que orientó a los varones yaracuyanos que en “triunfos llegaron donde tuvo sus templos el sol”
  • 4.