El documento habla sobre el zirconio, un elemento metálico que se encuentra en la corteza terrestre y que se forma de manera volcánica. Se caracteriza por su alta resistencia a la corrosión y se usa comúnmente en odontología para fabricar coronas, puentes, fundas e incrustaciones dentales debido a su biocompatibilidad y resistencia. Actualmente es uno de los materiales más estudiados y usados en restauraciones dentales.