El documento describe una experiencia mística de la hermana Laura Montoya mientras subía una colina con otras hermanas. Sintió dentro de su alma una nube del color de la pomarrosa madura que representaba el abandono de San José en las manos de Dios. Comprendió la magnitud de ese abandono y cómo trascendía a San José. Su alma gozaba con esta visión y sentía un amor y perfume dulce igual al de la pomarrosa madura. Esta experiencia duró todo el tiempo que tardaron en subir la colina.