EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER
FELICES.
Dr. Iten Mario Mendo...
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Una lectura que invita a la reflexión de quienes estamos inmersos en un sistema consumista, con depresiones y ansiedades, así como parámetros y prioridades de vida que a veces no son lo que en verdad queremos. Hablamos de los servidores públicos, de las deficiencias gubernamentales, en fin, es un dialogo que invita a la reflexión. Si gustas recibir la versión gratuita envía tu correo. para la versión digital en mercado libre o solicita versión impresa. Espero sea de su agrado. Un abrazo fraterno.
Dr. Iten Mario Mendoza Camacho

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EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA QUIENES NO PUEDEN SER FELICES

  1. 1. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 1
  2. 2. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho ISBN-13: 978-607-00-7600-8 Versión digital gratuita del libro convertida a formato PDF, sin editar o corrección de estilo, para distribución y obsequio a particulares, instituciones educativas, organismos no gubernamentales y demás instancias públicas o privadas, autorizando únicamente para ser agregado a biblioteca digital o virtual, con fines de lectura, estudio, consulta, difusión y análisis académico e institucional. Prohibida su reproducción total o parcial con fines de lucro o interés en particular. Contacto y pedidos impresos a: profesorheuristico@hotmail.com o en Mercado Libre. Gracias. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 2
  3. 3. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho ¿Cómo puedes ser feliz, sí eres “un fracasado”, un “Don nadie”? ¿Sí no consigues ascenso laboral o éxito profesional? ¿Sí trabajas como bestia de carga y vives como esclavo? ¿Si no alcanza para cubrir cuentas y facturas? ¿Sí no tienes la popularidad de la estrella de rock prefabricada o el cuerpo de la diva de cine del momento? ¿Sí tu pareja o familia no te comprenden o no te valoran y solo la depresión o ansiedad son tus más fieles compañías? ¿Sí no te has comprado la última versión de tu teléfono inteligente o la ropa en el color de la temporada? ¿Sí no tienes lo que quieres, ni estas con quien quieres o donde quieres y todos los males de la vida a ti te pasan como un mal “karma” o trágico destino? Estos y otros dilemas, son los que destrozan nuestro verdadero ser, al que asfixiamos en gruesas capas de conveniencia y egoísmo para obtener la tan deseada aceptación social, obligándonos a hacer tantas cosas que no queremos, estar donde no nos gusta, decir lo que no pensamos, callar lo que deseamos y comprar lo que no necesitamos. Somos criados en una sociedad sadomasoquista de consumo, que nos fomenta culpas e inseguridades, que nos grita en cada comercial, en cada convencionalismo social, en cada rutina impuesta, que no podemos ser felices si no somos primero exitosos, si no hacemos fortuna, aún a costa de nuestra vocación, si nuestro cuerpo no es bello, aún a costa de la salud; en general, si no poseemos y ostentamos lo que el sistema nos vende como objetos del deseo y status, desde una joya hasta un vehículo de lujo, e inclusive trofeos humanos, como la bella esposa decorativa o la “amiguita joven” sea de ocasión o de planta; mientras trabajamos para conseguir esos privilegios y placeres, nos consumimos en ansiedad, depresión, neurosis o compulsión, “aguantando la respiración” soportando penas y esperando “la buena fortuna” o soñando con que ya vendrán “tiempos mejores”, así somos programados para sufrir, nos torturan tanto que llega el momento en el que ya no deseamos alivio, si no que los demás sufran, que paguen por todo lo que nos lastimó, deprimió o hirió, así vamos “acumulando facturas emocionales”, incapaces de entender que somos nosotros y nadie más quienes debemos aprender a pagarlas, y en principio de cuentas, saber abstenernos de generarlas. Cuando tan esperado “éxito” llega o la meta por la que sacrificamos todo es alcanzada, somos ya incapaces de disfrutarlo, porque toda esa neurosis, ansiedad o estrés nos incapacitó emocionalmente, y sucede que tenemos después de jubilarnos automóviles deportivos en los cuales nunca prendemos siquiera la radio o disfrutamos el paseo, como algún día visualizamos hacer, con la cara al viento y el brillo del sol en los ojos, estamos muy cansados ya para ello, dejamos mucho en el camino, sacrificamos mucho, pero nos damos cuenta demasiado tarde, lo que tanto queríamos no era precisamente lo que nos haría felices, entonces nos limitamos a presumir ese vehículo o “esposa trofeo”, aunque ya no podamos disfrutarlos, convertidos en “eunucos emocionales” presumidos y resentidos, concentrados en desquitarnos de todo aquello que nos afectó, simplemente porque “ya tenemos el poder de hacerlo”, humillamos u ofendemos a los que debajo nuestro económica, social o laboralmente están. Mientras llegamos a esa “cima” del éxito, pasamos nuestra vida como el conejo de Alicia en el país de las maravillas, siempre apurados, siempre angustiados, vueltos neuróticos por el estrés, los días se nos hacen cortos para tantas ocupaciones, y las noches largas de pensar en tantas preocupaciones; vamos frenéticos por esos senderos de los triunfadores, que somos incapaces ya, de disfrutar lo que genera paz, lo sencillo de la vida, lo que es gratis, nosotros solo deseamos lo que cueste mucho dinero, y no queremos entender lo que en realidad ya sabemos, que la felicidad VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 3
  4. 4. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho consiste en el gozo del esfuerzo, del dar y no del recibir, no en alcanzar a como dé lugar una meta, sino en disfrutar el camino, que no se trata de buscar un ambiente de relajación exterior, como un paisaje de postal, para sentir esa tranquilidad, sino de buscar al interior, estar en equilibrio, aún en medio de la tormenta. Muchos confunden el hecho de que la felicidad es gratis, con que sea fácil, la realidad es que no lo es, porque vivimos en tiempos alterados, en donde se mezcla el pasado con el presente y futuro, donde todos pueden ver y estar en todos lados al mismo tiempo, y a la vez en ninguno, y todo lo que deseamos, queremos o necesitamos era “para ayer”, absolutamente todo es con sentido de urgencia, -cuando en realidad, nada en esta vida urge, es perfecto, como debe y cuando debe serpero los esfuerzos, “la sobre marcha” emocional y física a la que nos sometemos para obtener esos satisfactores parecen durar una eternidad en trabajos asfixiantes; quien te diga que ser feliz es sencillo mucho se equivoca, que sea gratis es otra cosa, y no es sencillo por sí misma, sino porque los complicados, los contractuados somos nosotros, que no tenemos paz ni tranquilidad en la mente y corazón; en resumen, para ser felices debemos primero madurar, ser integrales, responsables, equilibrados y armónicos, no podremos disfrutarla en el trote físico y emocional que nuestra rutina impone, necesitamos ser capaces de poner un alto a ese ritmo frenético, cambiar de melodía en este baile que es la vida. Pero es difícil madurar emocional y espiritualmente en un ambiente consumista, que nos alienta a no soltar la teta, a ser como niños dependientes y egoístas; así vamos por la vida en nuestros papeles de “reinas del drama” o “mártires del sufrimiento”, en vez de tomar conciencia y responsabilidad por nuestros actos, por nuestras decisiones, nos encanta victimizarnos, buscar culpables -siempre y cuando no seamos nosotros- hacer una tragedia griega de todo, en la cual, por supuesto, el centro del universo somos nosotros mismos, sobre los cuales caen todas las “maldiciones gitanas” y “la furia de todos los dioses”, fomentando una personalidad sadomasoquista, y creyendo que lo que “nos merecemos” va en función de cuanto lo queremos o hemos sufrido por no tenerlo, sintiendo que la vida y las personas nos “defraudan” porque “esperábamos mucho de ellas”, cuando no sabemos esperar de nosotros mismos lo adecuado, y siempre queremos una medalla por lo poco que hacemos, un diploma o que nos levanten una estatua por nuestros “grandes sufrimientos”, cuando la mayoría de las cosas que pasan, no son ni buenas ni malas, solo la consecuencia o efecto de nuestros propios actos o decisiones, sea por acciones u omisiones. Madurar requiere responsabilidad, aceptación de actos y consecuencias, ser independientes y soberanos de nuestras propias pasiones y temores, en vez de generar resistencia a esa madurez, a ese cambio, de aferrarnos a nuestros errores esperando que la “divina providencia” resuelva nuestros problemas y conflictos, debemos poner manos a la obra e iniciar ese peregrinar a la madurez emocional y espiritual que nos permita fortalecer nuestra capacidad natural para ser felices, para domar nuestros deseos y pasiones, debemos trabajar en nuestra persona, en nuestro ser, como si fuera una escultura, para moldearla es necesario sudar, esforzarnos, a punta de marro y cincel, devastar esa pesada piedra, deforme e inútil en la que estas sociedades modernas de consumo nos han convertido, para liberar el divino ser que en su interior prisionero se encuentra. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 4
  5. 5. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho Por desgracia, el problema no es tan simple como aparenta, ¡porque no es un problema! Pues ya conocemos las soluciones, que por desidia o pereza emocional simplemente dejamos en el discurso e ignoramos en nuestro actuar diario, es cosa diferente; de sobra sabemos sobre el amor al prójimo, sobre las consecuencias de los malos hábitos y de los vicios, pero nos hacemos las “víctimas inocentes”, esperando no sufrir las consecuencias, y cuando estas llegan, porque tarde o temprano, las facturas llegan, nos desgarramos las vestiduras y gritamos al cielo: ¿Por qué a mi Dios mío, que hice para merecer esto? Como sí de sobra no lo supiéramos, que si fumamos tendremos alta probabilidad de cáncer pulmonar, si bebemos en exceso o sin control, cometeremos errores, malas acciones o tomaremos malas decisiones, por ello bajamos nuestra autoestima al suelo, para no ser juzgados por los demás, y recibir su compasión, su lástima o su complicidad. Es por ello que la felicidad es un acertijo que involucra el dilema personal e intransferible de elegir, entre lo correcto y todo lo demás que no lo es, entre seguir valores humanos de respeto, amor al prójimo, compasión por nuestros semejantes, trabajo honesto y sin corrupciones de ningún tipo ¡hacer las cosas como Dios manda pues! -Como dirían las abuelas- con responsabilidad y voluntad, o simplemente “hacer como que las hacemos”, sumándonos a este grupo creciente de egoísmo e indiferencia, de doble moral, en el cual, todo lo que importa es nuestro bienestar, nuestros planes, nuestro éxito, lo demás, es discurso obligado o políticamente correcto; solo que hay un detalle, que así como nosotros decidimos ser omisos en el cumplimiento de tales códigos de conducta éticos, también lo han decidido otros tantos, y cuando “nos miden con la misma vara”, ya no nos gusta el juego, y clamamos justicia, rectitud, bondad y humanidad. Soluciones a nuestras problemáticas emocionales o sociales hay muchas, las conocemos, solo que nos hacemos “que la virgen nos habla”, fingimos demencia por comodidad, pues aceptar que sabemos de dicha solución es aceptar la incómoda verdad de que no tenemos la voluntad para cambiar, el interés para trabajar en malos hábitos o viciadas relaciones personales y laborales, vamos en nuestra rutina con mentalidad de estafadores, queriendo engañar a la báscula, a los demás con implantes, ropas interiores que “contienen y moldean” la figura, todo postizo, todo plástico, todo químico, porque no es conveniente reconocer que la mejor fórmula es activase, cerrar la boca a comida chatarra, comer balanceadamente y hacer un poco de ejercicio. Continuamos en todos los frentes de nuestra vida como ladrones furtivos, esperando obtener o arrebatar un resultado que sabemos de antemano no merecer o no haber trabajado por él, pidiéndole nuevamente a “la divina providencia” nos ayude a aprobar un examen sin estudiar, a adelgazar sin ejercitar, a dejar de beber o fumar con “parches”, “chicles” o hasta hipnosis, a hacer todo con la mentalidad del “ahí se va” o “chance es chicle y pega” En lo personal, a no trabajar por sanear o fortalecer una relación sentimental, porque a hombres y mujeres nos encanta victimizarnos, ser esos de los que dicen: “Pobrecito, tan buen hombre y que mala mujer le tocó” o de las que dicen: “Pobre mujer, es una santa por soportar a ese demonio”, lo cierto es que salvo estés secuestrado o víctima de una violación, nadie está obligado a soportar lo que no quiera tolerar, y de hacerlo, debemos tener al menos la honestidad de reconocer que motivos o intereses también tenemos para permanecer donde tanto nos dañan o simplemente no nos conviene estar, pues el miedo o la autoestima perdida son pretextos no justificantes para cargar nuestras cruces; si un trabajo es injusto, protesta y déjalo, será difícil al principio, pero encontrarás un mejor y más justo lugar para tu entusiasmo y esfuerzo; si una persona o pareja sentimental, a pesar de tus VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 5
  6. 6. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho esfuerzos, es nociva en tu vida o no contribuye a fortalecer la relación dejando toda la carga en ti, retírate de ella, con el lugar desocupado, podrá llegar alguien mejor o más adecuado para ti; en general, todas estas problemáticas nos plantean muchas incertidumbres, muchas dudas, muchas inseguridades y preguntas, pero si te esfuerzas con buena voluntad, al final solo te quedará una pregunta por contestar: ¿Por qué no lo hice antes?. Busca tu camino siempre, no te quedes como un pedazo de árbol seco, no tienes por qué morir sembrado en donde naciste, ¿Cuántas personas frustradas conocemos con el trabajo que tienen? pero no se les ve haciendo nada por emprender, ya no digamos por montar una gran empresa, si no al menos organizar gastos y buscar una segunda actividad como ventas por catálogos o reparaciones en casa, entre tantas opciones para equilibrar los gastos familiares; lo cierto es que renegamos de dichos trabajos, pero suplicamos por su salario de miedo, porque nos sentimos incapaces de generar un mayor bienestar por nuestra cuenta del que nos ofrecen siendo dependientes, por ello caemos en la mediocre mentalidad de que: “Ellos hacen como que me pagan y yo hago como que trabajo”, y vivimos en una cultura del engaño, del “madruguete” en la cual aceptamos ser deshonestos, pensando que: “Camarón que se duerme, amanece en el mercado”, y que si alguien fue víctima de un fraude, abusado o engañado de alguna forma, es porque se lo merece, al ser tonto, débil o ingenuo, ya que maquillamos las injusticias, los abusos y todo lo contrario a ser humanos pretextando estúpidamente que: “Este mundo es de los más fuertes, que la vida es cruel y más debe serlo el que la vive” y que triste mentalidad, porque a final de cuentas, si de monstruos o bestias descomunales hablamos, retomemos los dinosaurios, que con toda su ferocidad, colmillos y garras, se extinguieron. Con estas directrices de conducta, la vida en sociedad se convierte en un circo, una tragicomedia en la cual, cuando obtenemos por medios cuestionables un resultado nos llamamos astutos, ingeniosos o con cualquier otra palabra que sustituya la deshonestidad, nos sentimos orgullosos de nuestras acciones y sonreímos como dicen, acordándonos de nuestras “mañas”; pero cuando los engañados resultamos ser nosotros, entonces sí, la sociedad es corrupta, el sistema malvado y la vida injusta; es por todo lo anterior que debemos despertar a una nueva mentalidad del esfuerzo y voluntad, de respeto y tolerancia, porque la vida si no tiene un propósito, es solo tiempo perdido, que logros materiales no cuentan, porque a donde vamos, son inútiles “trofeos” o “tesoros” que no podremos llevar ni han de darnos crédito alguno, por lo que mientras sigamos viviendo para trabajar, para consumir, para acumular, no tendremos oportunidad de darle a ese tiempo que se nos obsequia llamado vida, un propósito que justifique nuestra existencia. Entendamos entonces que no podemos ser felices en nuestro actual modelo de comodidad y consumismo, que no podemos engañar a la vida, porque invariablemente, los engañados seremos nosotros mismos, es por ello que se inventó eso de “ser exitoso” de “ser un triunfador”, como una excusa para todos aquellos que quieren alcanzar una felicidad artificial mediante el egoísmo y consumo que fomentan vicios y malos hábitos, indiferencia y resistencia al cambio para bien, para madurar, para ser responsables de nuestras acciones, entendiendo que incluso el dolor tiene su razón de ser, como una advertencia de que algo anda mal, sea físico o emocional, es importante desarrollar nuevamente resistencia al dolor, a la frustración, al “fracaso” en una sociedad donde todo era para ayer, exprés y desechable, que ya no conoce la solidez física, emocional o espiritual. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 6
  7. 7. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho Hablamos tanto de consumo, porque es el patrón que rige nuestras vidas, lo que de forma conductista nos hace pensar que ser prospero es tener riqueza material, vamos por la vida con una “mentalidad empresarial” en la que todo lo que importa es “hacer dinero”, nuestra vida gira en torno a ese paradigma, el dinero es el indicador, el termómetro de nuestras capacidades y talentos, de nuestro “éxito en la vida”, estudiamos más de la cuenta para ser grandes empresarios, para tener un mejor “currículum vitae”, ¡para competir! Y es algo grave, porque somos muy competitivos, al punto de que estamos dispuestos a sacrificar lo que sea, salud, familia y felicidad con tal de “ganar” de “ser el mejor”, En un mundo de competencias, ganar pierde su significado original, que era el de enaltecer las cualidades del ser humano mediante una justa, una competencia en donde todos ganaban por el simple hecho de ser ellos mismos y dar su mejor esfuerzo, degenerándose a una “carrera a la cima del éxito” en la que ganar a cualquier precio es lo único que importa, cayendo así, en una terrible “mentalidad de guerra”, en la cual el fin justifica los medios, y no hay tregua ni clemencia con los caídos; en la que como en toda guerra, en realidad, todos han perdido ya, incluso los vencedores. En esta jungla, donde se libra la batalla diaria de nuestra rutina moderna, nos volvemos insensibles, malhumorados, neuróticos, poco tolerantes, frustrados y reprimidos, como esos monstruos ocultos, hombres lobo y demás bestias de películas de terror, así nos proyectamos ante las amenazas y el estrés de la competencia diaria, y cuando nos venimos a dar cuenta, ya herimos a un semejante o dejamos abandonados a quienes más queremos, todo por esas ansias de triunfo, que nos quitan el gozo por lo que hacemos, la sonrisa por un nuevo día, la alegría de vivir, todo se proyecta a un futuro que nunca llega, todos trabajan y construyen “a futuro”, nada de malo tiene ser administrados y planear, sobre todo con templanza y perseverancia, pero la vida se vive aquí y ahora en lo que al gozo por la vida y felicidad se refiere, ¡jamás dejes de ser feliz hoy por triunfar mañana! No te confundas, el sacrificio es una cosa, los intereses otra, no empeñes tu humanidad en metas ajenas o causas vacías, porque un buen día despertarás siendo todo lo que dijiste jamás ser, por haber hecho aquello que jamás pensaste o deseaste hacer. No es culpa nuestra, ya que desde la infancia nos programan y manipulan en un conductismo total, somos numerados, matriculados y etiquetados, despojados de la individualidad que debe ser la expresión de cada ser humano, enseñándonos que debemos distinguirnos por colores, por escudos, por símbolos de estatus que demostraran el lugar que ocupamos en sociedad, a que escuela vamos, que marca de ropa o de accesorios utilizamos, todo ese conjunto de objetos materiales son los que demuestran “cuanto valemos o el lugar que tenemos” nos adiestran, cual monos amaestrados, a no salirnos del compás, y bailar al ritmo que nos impone el sistema y convencionalismo en esta sociedad de consumo actual, solo una cosa importa: Ser exitoso, que se traduce en generar riqueza; y como fuimos creados para crear, para generar algo opuesto a lo material, nos despojamos de todo aquello que no sirva para tal fin, sean afectos, valores, sueños, ¡todo lo que nos hace humanos! convirtiéndonos en cómplices de nuestra propia degeneración como seres capaces de sentir amor, compasión, alegría, gozo, felicidad. Así nacen las modas, de nuestros egoísmos, de nuestra frustración de no poder expresar la individualidad de nuestro ser, de la inseguridad que resulta al olvidar que tenemos el privilegio de poder ser auténticos, y optamos, aun cuando nacimos para crear -que es mucho más que compararse con águilas o leones- por comportarnos como carroñeros, codiciando, comprando o VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 7
  8. 8. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho robando identidades ajenas, conformándonos con lo que el sistema nos avienta, porque ya somos incapaces de generar y proyectar una identidad propia, sea en una camisa de marca o un vestido de alta costura, ¡fíjate! Una camisa o bolso de marca, o sea, como si fuéramos ganado, todavía nos sentimos orgullosos de llevar la marca o el fierro de alguien más, a quien por inseguridad, todos le conferimos superioridad y con ello, poder sobre nuestras decisiones, sin contar con que también para esos “exclusivos” diseñadores trabajamos, para poder pagar las tarjetas con las que costeamos tan codiciadas prendas; somos entonces ganado, sirvientes que emplean su propio salario para pagar su uniforme, que trabajan como esclavos y se sienten orgullosos de sus trajes a rayas y grilletes, es por ello que la sociedad globalizada de consumo es la dictadura perfecta, un campo de siembra de seres que ya pronto, no tendrán el privilegio de considerarse humanos. Por ello, las cosas cada día son más desechables, su vida útil es casi nada, todos decimos, “ya no hacen las cosas como antes” los automóviles, los muebles del hogar, antes duraban “toda la vida”, ahora hay que sustituirlos porque tienen una vida útil muy limitada, si es que antes no corremos por la “nueva versión mejorada”, no es ningún secreto, solo observa la publicidad de teléfonos inteligentes y computadoras, no ha salido todavía a vitrinas el modelo que esperas, y ya tienen en bodega la versión siguiente, y aún así, estamos de madrugada esperando que los grandes almacenes abran las puertas para ser los primeros en comprar esa chatarra, algo que desde el mismo día de su compra, ya es obsoleto, ya requiere una actualización o ya tiene una nueva versión; Así garantizan tenernos como el burro que trabaja con los ojos tapados y una zanahoria atada a un palo, sin contar con el daño al planeta, con tanto residuo, tanto plástico, tanta basura generada. Es por ese vacío de nuestro ser, esa carencia de valores que sentimos satisfacción compulsiva por adquirir el teléfono inteligente o tableta más novedosa, o el automóvil más costoso que nuestro sueldo puede pagar, incluso, presumimos que nos costó un mes o un año de salario completo, ¡todo un mes en el menor de los casos! ¡Treinta días completos! Que sí hoy muriéramos, daríamos mil de esos aparatos por uno solo de esos días, por una sola de sus horas, para acariciar a nuestros padres, a nuestra pareja, a nuestros hijos, para hacer una pausa en la rutina y disfrutar de ese amanecer, de ese paisaje, para bailar esa canción o dedicarle esa hora a nuestra verdadera pasión o vocación, sea pintar o simplemente caminar; una simple hora, que representa en costos, menos que la exclusiva funda de piel de tal celular o tableta, o de la puerta de nuestro flamante automóvil; Todo lo anterior, de sobra lo sabemos, pero como los verdaderos enfermos, adictos de la droga del consumo que somos, poco nos importa, destruir nuestro ser, nuestra familia, con tal de obtener la satisfacción artificial que nos brinda; el verdadero precio que pagamos por tales objetos, son el costo personal y sacrificio familiar que nos imponen, y en ese sentido, vaya que son costosísimos, sin que valgan una décima de la inversión. Hemos perdido la cultura del esfuerzo y estimación por el logro, necesitamos dosis diarias, no podemos esperar siquiera a sembrar un tomate para hacer una ensalada, lo que se nos antoja, lo queremos ¡pero ya! Y nos sentimos grandes, semidioses, por tener el “privilegio” de vivir en la “civilización” donde puedes comprar lo que sea a la hora que sea, y con garantía de entrega inmediata, porque si no, es incluso gratis, sintiendo que debemos agradecer el vivir en “grandes ciudades” donde puedes comprar un café para tu insomnio a la hora de la madrugada que quieras, VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 8
  9. 9. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho pero tal vez si viviéramos como antes, y produjéramos, estaríamos satisfactoriamente cansados, dormiríamos bien, y no tendríamos ese insomnio. Si tan solo no sintiéramos la necesidad de poseer tales objetos para reafirmar nuestra perdida autoestima, tal vez no tendríamos que soportar un trabajo tan estresante, o una jornada laboral que nos aleja de esos seres amados, y que al final, nos deja solos con ese “súper teléfono”, porque no tenemos a nadie a quien hablarle; o con ese “flamante automóvil de lujo”, porque no tenemos con quien dar un paseo; Siempre debemos reflexionar sobre la necesidad de adquirir un objeto, y no dejar que nos manipule la maquinaria consumista, siempre pregúntate: ¿Realmente lo necesito? ¿Pasará algo grave si no lo compro? Acostúmbrate a no gastar lo que no tienes, no compres lo que realmente no necesitas, y a vivir de acorde a tus posibilidades, a evitar la compulsión de comprar y consumir; verás como la mayoría de tus problemas emocionales y conflictos personales, familiares, laborales y financieros desaparecen, porque la felicidad tiene una sencilla formula: Es inversamente proporcional al esfuerzo empleado para conseguir el éxito. La felicidad en nuestra sociedad y estilo de vida representa una problemática que conflictúa al ser humano, pensado o manipulado por intereses externos, condicionado en su existencia a parámetros de acción, por moda o costumbre, que no coinciden con los sentires internos, ahogando su verdadera identidad y autenticidad; así renunciamos inconscientemente a ser felices, a luchar por nuestros verdaderos sueños y anhelos, esos que nos permitirán obtener armonía y equilibrio interior, conformándonos cual sustituto de azúcar, con una felicidad “artificial”, llamado éxito; El peor error, es creer que para ser felices, debemos pasar primero la meta del “éxito”; como el estudiante que se propone no descansar ni disfrutar de nada, hasta no conseguir su título profesional, ¿y luego qué?; a veces, alcanzar ciertas metas, solo nos demuestra lo vacío de nuestro ser, luego de luchar y sacrificar tanto, pasada la euforia del éxito, nos damos cuenta que no era lo que deseábamos en realidad, que no cambió nada, que seguimos siendo los mismos, no importa si esperamos meses para pagar ese equipo de tecnología costosa, o cualquier otro objeto y circunstancia en nuestra vida, como ese ascenso laboral por el que tanto dejamos de lado, ya que por fin tenemos en nuestras manos el objeto de nuestro deseo, nos percatamos de que de ese vacío sigue ahí; en vez de procurar ser felices, nos empeñamos en una nueva cruzada, en una meta más elevada en “los senderos del triunfo”, nos condenamos a ser unos eternos hambreados, eternos inconformes, eternos insatisfechos, y eso, ¡es una maldición! Igual a tener el agua y no poder beberla; el éxito es un embrujo, una maldición pues, que nos condena a no ver, no valorar, no amar lo que en verdad importa en nuestras vidas; a comer sin hambre, a no dormir con sueño, a beber sin tener sed, a hacerle daño a nuestra familia, a nuestra comunidad, a nuestro planeta; La felicidad es la cura, espejo mágico que nos permite ver al interior y romper el encantamiento. El conflicto de nuestra existencia inicia al dividirnos en dos, un ser condenado a estar oculto, que es el más bello, el auténtico, el verdadero, y otro externo, nuestro gigante egoísta, siempre obsesionado por proyectar su existencia, ¿Sabes por qué? ¡Porque en realidad no existe! Es solo el reflejo de nuestra inseguridad, de nuestro miedo; Todo el sacrificio que hacemos y los recursos que invertimos para que tal proyección de nuestro ser alcance el éxito, se los quitamos o cobramos al otro; somos nuestra propia cenicienta y nuestro propio verdugo, mantenemos a nuestros demonios, a nuestros monstruos, que siempre están hambrientos de reconocimiento, de halago, de vanidad, de egoísmo, mientras confinamos a una mazmorra oscura a ese bello ser que Dios creó. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 9
  10. 10. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho A pesar de todo, golpeada, herida, abandonada y descuidada, esa persona por quien poco haces y en todo le reprochas, a quien de todo culpas, a quien le acabas la salud para soportar el trabajo que te permite pagar lo que deseas, a quien pones obesa porque es más importante ganar dinero que su salud, a quien le niegas tiempo de calidad con sus seres amados y con sus verdaderas pasiones, -porque para ese gigante egoísta el tiempo es dinero- esa persona te ama en silencio, callada espera, como un amante resignado, a que despiertes de tu pesadilla de insatisfacción consumista y voltees a verla con el respeto y amor que tú, más que ella, necesitan; y veas que no es una persona extraña, que eres tú el que estaba perdido! Y cuando te reconozcas al espejo, verás que el tiempo es lo más importante, pues te permite disfrutar de lo que amas; que el dinero solo es una ilusión, de un sistema y sociedad enferma y vacía. La felicidad es artesanal, porque se crea a mano, es un traje a la medida; el éxito es artificial, son objetos producidos en serie; la gente que es feliz, primero debe ser auténtica, pero, ¿Cómo serlo? Si fijas tu valor en objetos, en lo externo, en lo ajeno, en un automóvil de edición limitada por ejemplo, de los que algunos dicen orgullosos por ser su “trofeo” de toda una vida de esclavitud laboral, “¡solo hay 100 en todo el mundo!”, quien es auténtico, sonríe, sabe que su automóvil, sencillo o antiguo, máxime si fue de su padre, o en el conquistó a esa novia que hoy es su amada esposa, ¡Es único! ¡No tiene precio! Quien es auténtico sabe que es la persona quien le da existencia y valor a las cosas; quien vive en la inseguridad y poco se valora, busca en los objetos demostrar su valor; así nos vestimos con ropa ajena, para proyectar buen gusto, andamos como arbolitos de navidad, con etiquetas y celulares colgando, pues nuestros pantalones o blusas tienen grabado el nombre de otra persona, del diseñador, para demostrar a los demás que gastamos mucho en ropa; somos marquesinas, comerciales ambulantes, objetos ya de los objetos que ostentamos; en grandes eventos, todo mundo dice de quien viene vestido, cuando les preguntan de quien es el traje o los pantalones, la joyería o los zapatos, muchos pronuncian los nombres de tan famosos diseñadores, pocos son auténticos y responden: “pues son míos”. En tal cultura ridícula de ostentación, quien trae grandes cantidades de oro encima, asegura proyectar su riqueza y bonanza, esclavos de otros tiempos reirían de nosotros, ellos dieron la vida por la libertad, por romper las cadenas, que sean de hierro u oro, no hace diferencia; El vestido y calzado por más costosos que sean, no te harán ver como el modelo al que le pagaron para que las promocionara, y ni tú te sentirás bien, pues no hará que desaparezca el sobre peso, ni tu mala condición física; cuando entiendas que al activarte, cuidar tu alimentación y aceptarte tal cual eres, en resumen, al sentirte bien, la marca de la camisa, de tu automóvil o de tus accesorios, será lo de menos, pues quien se verá bien serás tú, no tus objetos caros. Para una persona auténtica, los objetos son para utilizarse, no para ostentarse y menos para amarse; un reloj es para dar la hora, no importa si es de brillantes o de plástico, un vehículo es para trasportarse, no importa si es de lujo o austero, las finalidades son las mismas, cubrir una necesidad; si bien las comodidades son buenas, no son más importantes que las personas, las que son dignas de amarse, de cuidarse; ¿Cuántas esposas serian felices con la mitad del tiempo que el hombre dedica a limpiar y mantener reluciente su automóvil, su motocicleta, o cualquiera de sus “juguetes” ?, ¿Cuántos niños han llorado deseando una caricia que les consuele de sus padres por haber ensuciado jugando los asientos de ese mismo automóvil? por desgracia, estamos inmersos en la cultura de amar a los objetos y usar a las personas; y luego nos preguntamos porque VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 10
  11. 11. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho es tan difícil encontrar el amor, alguien especial que vea nuestro interior, ¡Que ironía! ¡Sí los primeros que no vemos o descuidamos ese interior somos nosotros mismos! Si todos buscan lo externo, lo artificial, ¿Por qué nos quejamos cuando nadie ve en nosotros lo que realmente somos o no encontramos lo que realmente queremos? ¿Cómo podemos entonces dar lo que no tenemos o pedir lo que no merecemos? Antes que ser auténtico, uno debe aceptarse tal cual, no para conformarse, para mejorar de verdad, para identificar en lo que realmente vale la pena invertir nuestro esfuerzo y tiempo, dejando de malgastarlos en pagar los objetos que nos recubren; en vez de gastar todo tu sueldo en un guardarropas, con el que siempre estas inconforme, invierte en el pago de un gimnasio, que te resultará por mucho, ms barato que los pagos de tus cuentas por esas cosas que en realidad no necesitas, y que compras por impulso, para satisfacer momentáneamente tus frustraciones; o mejor aún, toma la mano de tu pareja y camina por el parque, si tienes que comprar, pues compra algo de verdad, una bicicleta real, no fija, unos tenis cómodos para caminar, no una moderna caminadora; la excusa eterna para no ocuparnos de nuestro cuerpo, de nuestra salud, es el tiempo, el trabajo, pero si tus cuentas se redujeran a mitad, pues sólo compraras lo que realmente necesitas, no tendrás que trabajar horas extras, o podrías aceptar un trabajo de menor sueldo, pero que requiera menos horas, dedicándole tales horas extra a los que verdaderamente importan en tu vida. Entendamos que el trabajo industrial o empresarial es simple producción de riqueza, por tanto nunca acaba, nunca será suficiente, podrás caer muerto infartado y jamás habrás terminado tus tareas o pendientes, porque estos se generan exponencialmente, es decir, por cada problema que soluciones surgirán dos, y para cuando soluciones esos dos, habrán cuatro esperando, por lo que tus logros laborales no reflejan tu capacidad humana o calidad como persona, más bien es inverso, todos aquellos que son considerados “grandes” en una empresa, es porque no solo han sacrificado su vida para dar resultados y obtener dicho reconocimiento, si no que han descuidado otros aspectos como la familia en su ansia de competencia profesional, es preferible que tu familia te ame y tenga presente el tiempo suficiente y de calidad a que extraños te consideren el más exitoso o “el mejor”, porque corres el riesgo de que tu vida carezca de sentido por dejar de lado otras facetas que te requieren para un sano equilibrio; trabaja solo lo necesario, pero eso sí, hazlo con dedicación y esfuerzo, con gozo y compromiso, se honesto y diligente en tus encargos, pero no los conviertas en la razón de tu existencia, porque esas, son otras más elevadas, como la familia, el desarrollo personal y el crecimiento espiritual, la felicidad y el amor en síntesis, esa es la verdadera productividad, lo demás es simple esclavitud que genera improductividad humana, pues hombres y mujeres somos generadores de una riqueza verdadera que nada tiene que ver con el plástico y metal. Esto se reduce a la antigua anécdota de Diógenes, a quien otro filósofo, que era un adulador del Rey, le dijo burlón cuando lo vio cenando lentejas: “Sí aprendieras a ser sumiso al Rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas”, a lo que Diógenes contestó: “Sí aprendieras tú a comer lentejas, no tendrías que adular al Rey”. Cuenta la historia que cuando lo desterraron de su Ciudad natal, él dijo: “Ellos me condenan a irme y yo los condeno a quedarse”; incluso, que habló con el mismo Alejandro Magno, quien, siendo conquistador del mundo, después de escucharlo dijo impresionado de ése hombre sin posesión o poder alguno: “Si no fuera yo Alejandro, Querría ser VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 11
  12. 12. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho Diógenes”; esta seguridad es la que proyectan los auténticos, y es la misma que necesitamos como primer paso para ser felices; seguridad en nosotros mismos, no en los objetos que podamos comprar o en los títulos que podamos ostentar; sobre todo, entender que el éxito consiste en vencer a los demás, la felicidad en conquistarse a sí mismo, tal como la diferencia entre Alejandro Magno, amo y señor del mundo antiguo conocido, pero esclavo de sus miedos y pasiones, y Diógenes, conquistador de sí mismo. Por su puesto, todo lo anterior, ¡ya lo sabemos! Y a menudo nos engañamos con libros de auto ayuda o superación personal, es como cuando pagamos la mensualidad del gimnasio pero nunca vamos, o compramos un costoso aparato de ejercicios que nunca usamos; pagamos para justificar nuestras excusas, queriendo engañarnos de que lo intentamos; ningún libro por elevado o sagrado que sea podrá salvarte de ti mismo, si no estás dispuesto a que eso pase, si no crees en verdad, si no estás comprometido con la causa o empresa; las cosas no pasan con solo quererlo, ¡porque todos queremos tantas cosas! Si no haciendo, poniendo en práctica el discurso, no se trata pues de lo que uno quiera, sino de lo que merezca con su esfuerzo; se trata de entender que en la vida, a cada acción corresponde una reacción; cuando seas congruente con tu pensar, decir y actuar, los resultados serán, igualmente congruentes; por eso la gente dice que cosas malas le pasan a la gente buena, o viceversa, que los malvados tienen suerte, no es ni lo uno ni lo otro, ser bueno, aparte de la satisfacción personal y crecimiento espiritual, en realidad no significa un triunfo seguro, como ser malo no es garantía de que se tendrá un castigo o fracaso, como dicen popularmente: No debes esperar que un toro no te envista, solo porque eres vegetariano. Para el triunfo o el fracaso en realidad no importa la calidad moral, el bien o el mal, y es precisamente porque es artificial, externo, medible y tiene costo; solo se trata de pagar el precio. Para la felicidad, por el contrario, no se requiere tener, solo ser, por ello no tiene precio, o sea, ¡es gratis! El triunfo se persigue, se conquista, en la vida diaria, se compite, se vive y muere por él; la felicidad se genera, es interna, por ello, para quienes buscan el triunfo, el fracaso es causa de sufrimiento, para quienes son felices, solo es la oportunidad de ser mejores, de entregarse más en sus intentos por lo que quieren, por lo que creen, por lo que aman, el resultado en realidad no importa, es por ello, que son capaces de ser felices a pesar de la derrota, de la adversidad, del sufrimiento; así de sencillo te lo diré: El éxito es una meta, la felicidad es un camino. Ya sabemos entonces, que ese aparato de ejercicio, por costoso y moderno que sea, no te dará la figura que deseas solo porque lo compraste, ¡lo debes usar!, subirte y ejercitarte; así como leer la Biblia no te hará salvo, debes ponerla en práctica; pero preferimos creer en las mentiras, comprar cremas reductoras o escuchar sermones dominicales y dar un diezmo o limosna para mitigar nuestras culpas; en general, buscamos siempre “remedios milagrosos” para todo, la opción más cómoda, no importa lo cara que sea la mentira, mientras no implique esforzarse en verdad. Damos a entender que nos esforzamos mucho, porque nos costó mucho dinero comprar el remedio para el problema que tenemos, y si fracasamos, que no nos reprochen, porque “hicimos nuestro mejor intento”, cuando no fue así, solo hicimos “nuestro mejor gasto”; cuando dejamos de gastar y empezamos en verdad, mediante fuerza de voluntad, a trabajar en nuestras metas, sueños o anhelos, nos daremos cuenta que son prácticamente gratis económicamente hablando, que incluso, te ahorran dinero; por ejemplo, si deseamos adelgazar, un buen día decimos: “¡se les acabó el VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 12
  13. 13. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho gordo!”, salimos a caminar, o simplemente nos ponemos a bailar una hora en nuestro cuarto antes de darnos un baño y dormir, pero sobre todo, cerramos la boca ante los antojos o comida chatarra, comiendo sano, el resultado de activarnos será que, en un par de meses, habremos bajado un par de tallas, mejorado la condición física y bienestar general, que nos habremos ahorrado la mensualidad del gimnasio, la compra de aparatos y por supuesto, de “ropa deportiva” y demás “accesorios necesarios” en otro escenario, sin contar la cuenta de los restaurantes o dinero gastado en frituras, refrescos, comida chatarra o “antojos” , con los que diario saturamos nuestro cuerpo; en realidad ser feliz, no solo es gratis, si no que te ahorra mucho, pero mucho dinero, al punto de que casi no llegarás a necesitarlo; ejercitar el cuerpo, es como ejercitar el alma, algo no artificial, Como dicen: “Algo no está bien en una sociedad en la que vas en automóvil al gimnasio para montar una bicicleta estática”; ¿No crees? Activarse, significa tomar una bicicleta de verdad y darle la vuelta aunque sea a tu cuadra, mirar, oler y sentir el mundo que te rodea. Es ahí donde decimos: “ya no juego”, porque nosotros queremos, soñamos con el éxito, con la felicidad, pero poco hacemos por conseguirla; vivimos en la cultura de lo instantáneo, de lo “exprés”, de lo desechable; todo lo queremos “para ayer”, sin reconocer que tal vez no merezcamos todo lo que deseamos; pasamos horas frente a la computadora, en redes sociales que proporcionan una realidad virtual, entiéndase, vivimos en una mentira; solo ahí nos vemos como queremos, solo ahí las fotos “retocadas” o “de nuestro perfil bueno” ocultan lo que no tenemos la voluntad de trabajar en la realidad, lo que es más cómodo ignorar que ejercitar para mejorar; Luego, todos nos quejamos de que todos mienten, de que nada es lo que parece, pero buscamos amigos “en línea” que proyecten lo que no tenemos, esa belleza, esa popularidad que nos hace falta; una chica puede conseguir, sin importar su calidad moral o sentimientos, con una foto en traje de baño cientos de amigos instantáneos, admiradores o pretendientes, pero “esa suerte” no lo será tanto, cuando de entre ellos elija una pareja, porque luego se quejará de que no la valoró o solo vio en ella lo físico; y no reconocerá que fue lo primero que ella exhibió, como las modelos o actrices que dicen: “quiero que me valoren por mi talento”, mientras posan desnudas para una revista de caballeros. ¿Qué resultado podemos esperar ante tal incongruencia? En realidad, sabemos que no nos hemos esforzado lo suficiente, que incluso, no merecemos lo que pedimos, pero tenemos siempre la mentalidad de que: “Chance es chicle, y pega”, de que, solo porque lo deseamos “por nuestra linda cara lo merecemos”, y si las cosas no resultan, pues siempre podemos culpar a alguien más, adoptando el papel que tan bien nos sale, el de victima; si ofrecemos algo material, si prácticamente nos vendemos, pues no debemos quejarnos cuando nos traten como un objeto; así los hombres, presumen el estado de cuenta, la billetera, ostentan vehículos o propiedades, o pose y músculos envueltos en caros trapos y finos perfumes; y luego lloran amargamente por haber sido “utilizados” por una “mala mujer” que “nunca los amó”; tarde o temprano, uno obtiene lo que con sus actos merece, no lo que quiere! En suma, la congruencia y responsabilidad son vitales para ser auténtico; no puedes decir una cosa y hacer otra, si lo haces, no te quejes del resultado; Solo tú eres el responsable de tu propia persona, de tus acciones, de tus palabras, para ser feliz hay que ser auténtico, y para ello, primero congruente y responsable, honesto consigo mismo, mediante esta simple receta: “Actúa como piensas, o terminarás pensando como actúas”. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 13
  14. 14. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho En nuestra sociedad nos enseñan a callar lo que realmente queremos decir, pero no nos enseñan a respetar, a ser tolerantes, vivimos en una burbuja social de simulación, en la que nadie dice lo que realmente piensa por no ofender o desentonar, pero somos capaces de dañar con saña y a traición por alcanzar el éxito, utilizando a los demás como escalones, y esto representa el origen del mal social, cuando decimos: “¡Qué bueno que te pasó, por tonto!” cuando damos un pésame o falsas palabras de aliento y en realidad nos alegramos del fracaso, del sufrimiento, de la derrota ajena; este egoísmo sádico es el más claro indicador de nuestro vacío como seres humanos, nunca nos agradó tanto alguien, o estuvimos dispuestos a prestar ayuda, como cuando por un fracaso o dificultad lo consideramos “menos” que nosotros mismos, y “le perdonamos la vida”; así, nos convertimos en el dedo flamígero de la justicia y decencia; bebemos tener cuidado al señalar a alguien, pues como se dice popularmente, “por un dedo que apunta al próximo, otros tres de la mano lo hacen hacia nosotros mismos”; todo lo anterior, crece como hiedra venenosa en nuestro ser, abonada por el más poderoso fertilizante: El miedo; tememos perder lo que tenemos, aunque muchas veces, ni siquiera es real, eso que creemos tener, hablamos tanto de libertad, ¡pero nos aterra la libertad! la queremos “light”, o sea, con seguridad y la ilusión de control que tanto nos conforta, a la que tanto nos aferramos; te tengo noticias: La vida no es segura, no hay garantías, mientras más quieras asegurar un resultado, evitar un desenlace, más lo estarás propiciando, y si eso no sucediere, es que tu miedo ya te habrá absorbido, y el resultado fue peor del que trataste de evitar. Eso, a resumidas cuentas es nuestra naturaleza, nuestro origen, somos tierra fértil, polvo de estrellas, nosotros decidimos que tipo de semilla sembramos en ella, si la oscura del miedo o la brillante de la felicidad, el resultado será siempre en consecuencia de tal siembra; somos el instrumento de nuestro Creador, y como tal, debemos estar afinados para ser capaces de reproducir sus notas, y esa capacidad, es una afinación de cuerdas, llamada felicidad, Mientras no estemos afinados, no entenderemos la melodía que el Señor interpreta a través nuestro en la partitura de la vida; porque no hay prueba más contundente de que Dios existe, de que venimos del firmamento y que a él retornaremos, que cuando estamos de rodillas, heridos o derrotados, instintivamente alzamos los ojos al cielo, buscando en nuestra cuna fuerza y consuelo. Porque el miedo, padre de todo lo malo, no es real, solo es la proyección del peor de los escenarios a una situación concreta, mediante la cual, nuestro cerebro nos advierte de no actuar, de preservar, es un sentido de supervivencia distorsionado, que tergiversa el presente, contaminándolo de un futuro en el cual ese miedo nace, pero tal temor nunca está en el presente, siempre es como “una mala corazonada”, que si bien, debemos de saber utilizar como una herramienta de conservación, no podemos permitir rija nuestro presente por ese temor al futuro; en esta sociedad, con una lógica de guerra, nos vemos obligados a vivir en constante estado de alerta, de temor, lo que genera estrés emocional, insomnio, ansiedad y demás afectaciones o desequilibrios mentales y emocionales; ese temor, esa postura de defensa constante, nos desgasta más a largo plazo que de una buena vez sufrir el objeto de tal temor, porque pasamos la vida con miedo a ser heridos, al fracaso, al éxito, a la muerte, a la vida, al cambio, ¡A todo! y no somos ovejas, somos seres humanos, que no están destinados a vivir en el miedo. Cuando entendamos que fracasar o morir no es lo peor que nos pueda pasar, dejaremos de temer y aferrarnos, pues ya sabemos que de esta vida nadie sale vivo, por lo que no se trata de “alargar VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 14
  15. 15. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho nuestro tiempo” si no de disfrutarlo, de hacer todo con gozo, que hay vidas muy largas que no han servido para nada, y otras, tan hermosamente breves, que han cambiado el destino de pueblos enteros; esa luz, que es la vida, puedes esconderla en una cueva para que nada la apague, esperando su natural termino, o puedes iluminar tu camino y el de tus semejantes, por el tiempo que el Creador disponga, de eso se trata la vida, de las elecciones que se tomen, no de las metas, ni siquiera de si estas se cumplen; por tanto, no permitas que “la película” que te proyecta el miedo afecte tus determinaciones presentes, pues es como empezar a llorar la muerte de un ser querido años antes de que pase, estarás empañando con deseo de control un sentimiento hermoso, sufriendo y haciendo sufrir porque te aferras a querer controlar algo que esta fuera de ti, la muerte es algo inevitable, por lo que es inútil sentir ansiedad, aprehensión o depresión, debemos disciplinar tales emociones para que dejen ir, dejen ser, y entonces vendrá el gozo y gratitud por la vida, porque ya no habrá sufrimiento, ni miedo, ni bueno ni malo, solo la felicidad interior resultante de tal entendimiento y equilibrio interno. Cuando vemos un hermoso amanecer, no lloramos por pensar que solo durará unos minutos, lo disfrutamos, lo gozamos, porque sabemos que después del hermoso día soleado, vendrá una bella noche estrellada, así la vida, se debe disfrutar en cada etapa, porque siempre vendrá otra, lo sepamos o no, como es el caso de la muerte, que tal y como la conocemos aterra; cuando entendamos que todo es transitorio, que nada termina, que solo evoluciona a un nuevo plano, a una nueva etapa, dejaremos de sentir esa aprehensión, ese aferramiento, ese temor a vivir, al presente, que se convierte tan rápido en pasado, el cual vamos cargando por años, a través de nuestro camino que es futuro, haciendo penosa la travesía, pensando que la vida es como un preciado elixir, una cantimplora de agua en el desierto, que debe estimarse, codiciar cada gota, y hacer lo necesario por no “gastarla”, cuando es una cascada hermosa que siempre fluye, sin principio ni fin, en la cual debemos empaparnos, a la cual debemos disfrutar, que se nos dio con un fin, para utilizarla, el cómo se haga, es ya otra cosa, suma de nuestras acciones y determinaciones, es tal la diferencia entre ser vividos y vivir la vida, entre pasar sedientos de afectos ese desierto por no beber de nuestra “cantimplora”, que al final quedará llena, porque nosotros habremos de avanzar -queramos o no- a una siguiente etapa, a la cual no podremos llevar nada de lo que en la presente existe, es la fórmula más sencilla contra la ansiedad, como dijeran los que fuimos policías: “lo que va a ser para ti, ni que te quites, lo que no, ni que te pongas”. Parece algo sin razón o lógica, y ¡así es! La vida y felicidad es algo que escapa a la razón y lógica humana, porque tienen divina procedencia, no pueden ser medidas ni contenidas por tales leyes físicas o terrenales; no te digo que abandones todo y vayas como Buda a sentarte bajo un árbol a vivir en contemplación, solo de que tomes conciencia de que los temores te aferran a ellos mismos, a la ilusión de control, pero no dan solución o avance, lo único que hacen en realidad es volvernos torpes y temerosos para vivir la vida, porque vamos cargando “herramientas” en caso de que se necesiten, -y resulta que de las mil herramientas que cargas, te hace falta precisamente la que no tienes- aferrándonos a “antiguas glorias” negándote la oportunidad de nuevos logros, de nuevas creaciones, por pensar “hasta aquí llegué, que quietecito y calladito me veo más bonito” o negándole la oportunidad a nuevas experiencias por aferrarnos “con uñas y dientes” a relaciones o situaciones que ya no dan para más, debemos aprender a soltar, a no hacerle caso al miedo que dice “te darás contra el suelo”, y pensar: “Total, del suelo no paso” y aventarte a esa nueva etapa, a esa nueva relación a esa nueva oportunidad de vida, porque de lo contrario, seremos en vida VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 15
  16. 16. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho como esos “espíritus” de las películas de terror, que se niegan a aceptar esa nueva etapa, y van condenados a vagar en un lugar al cual ya no pertenecen, negándose la oportunidad de avanzar; es lo que el miedo ofrece, una dudosa preservación, simple ilusión de control a cambio de nuestra segura evolución emocional y espiritual. Porque muchos podríamos decir irónicamente: “Yo no me puedo ir a cortar flores al campo y cantar bajo la luna a las estrellas, ¡Porque tengo que trabajar! ¡Tengo responsabilidades!”, nos escudamos en nuestra propia esclavitud porque le tenemos miedo a esa libertad donde crece silvestre la felicidad; lo cierto es que el trabajo no solo es necesario, sino un ingrediente del verdadero equilibrio emocional y espiritual del ser humano; pero no esa degradación que hoy día conocemos por “carrera profesional al éxito”; si hacemos un examen de conciencia, pocos seríamos los que realmente trabajamos para esas responsabilidades, pues si bien hay cuentas que pagar o hijos que mantener, para ellos no son importantes esos objetos de lujo que nosotros consideramos necesarios, a tus hijos no les importa si les hablas de un celular básico y económico, lo que quieren es solo escucharte, es el “profesionista exitoso” que tú te consideras es el que requiere desesperadamente proyectarse, cuando si no tuvieras que pagar ese moderno equipo, que de todas maneras, usas para lo mismo, podrías estar más tiempo con ellos, con tus hijos, con tu pareja, con tu familia; y así podríamos seguir con la lista de “herramientas de trabajo” u objetos “indispensables para una adecuada imagen profesional”, desde ropa hasta compras por catálogo de calzado o productos de belleza, que consideramos necesarios, y por las que tenemos que trabajar más, para pagar; en realidad, son innecesarios, son el reflejo egoísta de nuestra vanidad, de nuestra inseguridad, no de las reales necesidades de nuestra familia, de nuestro hogar, y es más, terminan por quitarle a la familia recursos que para el hogar si son necesarios, pues por pagar cuentas o deudas, reducimos el gasto, aumentamos el mal humor y la frustración; pero cuando nos dicen por qué gastamos tanto en ellos, indignados contestamos: “Pues para eso trabajo, ¡en algo es justo que me consienta!” o “No puedo ir a trabajar como un pordiosero”. Olvidamos que si hay una verdadera “clase” y distinción en las personas, estas se llaman: Sencillez y humildad, que se trasmiten en una limpieza no solo física, si no emocional y espiritual, que podemos entender como pulcritud. Así, Confundimos el estrés que genera soportar “al jefe”, sus regaños y hasta insultos, nos quedamos callados ante los abusos laborales, y nos conformamos con pasar desapercibidos, sin hacer valer nuestra opinión, derecho o dignidad, con el verdadero cumplimiento de nuestro deber o tarea encomendada; esto genera frustración que descargamos con los clientes o ciudadanos a los que nos debemos en el trabajo, según sea nuestra actividad, en una empresa privada o en alguna dependencia de gobierno; como ya “soportamos” todo lo anterior, sentimos que tenemos el derecho de hacer esperar a las personas porque “es hora de nuestro desayuno”, en general, somos poco productivos en realidad, y muchos de los “puestos de trabajo” modernos, sobre todo en el sector público, no desquitan ni a la mitad el sueldo que pagan, pues los resultados esperados son siempre negativos, nunca se alcanzan las metas, siempre hay quejas, siempre son pobres los resultados estadísticos de productividad, pero total, como ya dijimos, siempre podemos culpar a otros, a la falta de recursos, incluso, al clima; basando nuestro “crecimiento profesional” en que tanto nos encorvamos para besar las botas del jefe - por no poner la palabra con “l”- Esa meritocracia en la cual somos expertos en humillarnos ante los poderosos y humillar a los humildes es la evidencia de nuestra carencia de conciencia, de respeto y amor al próximo; cuando VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 16
  17. 17. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho hombres y mujeres de bien, de conciencia, procuran no hablar si no es con verdad y no actuar si no es con bondad, pero otra vez, estamos hablando de valores perdidos; y no es crítica a la burocracia, pues si fueran felices, se sintieran realizados como personas, serían unos malvados egoístas, pero la realidad es que son víctimas de tal sistema consumista, siempre insatisfechos, siempre frustrados, siempre estresados, nunca les alcanza el cheque, nunca llegan a la quincena, tienen que pararse todos los días, sin importar su salud o emociones, a la hora que el despertador suena, para correr a vestirse y tomar un transporte apresurado, su primera batalla: Llegar a tiempo para checar la tarjeta, y es por ello que llevan su desayuno para comer cuando puedan o como puedan en ese horario esclavizante laboral, con un salario de miedo, para luego sentarse en su pequeña silla y mirar papeles o monitor como si en verdad estuvieran haciendo algo, mientras los “grandes jefes”, se reparten jugosas ganancias, influencias y beneficios, a menudo, indebidos; Ah! Y sobre todo, deben ser sumisos y agradecidos por la “seguridad del trabajo”; ¿Agradecidos de ser esclavos a los cuales la vida se les reduce a checar tarjeta de entrada y salida para recibir un cheque cada mes a condición de mantener la cabeza y el corazón agachados? Sí al menos ese cheque valiera la pena, si no se despedazara entre las deudas que ese mismo trabajo ocasiona, como pago de créditos por comidas, por calzado, por ropa, por todo lo que en momentos de vacío e insatisfacción se adquiere en esas oficinas que son incubadoras de mediocridad. Por ello se propone un profesionista o servidor público heurístico, que desarrolle como una primera cualidad, actitud y aptitud en el servicio, ya que en las actividades laborales humanas se tejen las formas adecuadas de trato a nuestros semejantes, sea un comercio, empresa o institución pública o privada, mediante la práctica de valores como la honestidad, la cortesía y empatía; en general, un nuevo paradigma de servicio, mediante el cual se encuentra gozo en nuestra labor, al tiempo que se genere una cultura de respeto por el trabajo humano, pero sobre todo que tenga un eje transversal en su misión, visión y objetivos, en su razón de ser pues, más allá de posturas doctrinales o concepciones Weberianas a efecto de que burócrata no siga siendo sinónimo de corrupción, dilación, ineficiencia y mediocridad: Servidor público es aquel que sirve al público y funcionario el que funciona, si no se hace ni lo uno ni lo otro, es un parásito. En el actual modelo, los burócratas están siempre en una mentalidad y actitud de negativa ficta, pensando no en como servir o solucionar el problema planteado, si no en como deshacerse lo más pronto posible del trámite o servicio requerido por el ciudadano, escuchando cuidadosamente para identificar cuando se puede convertir en “problema de alguien más” el asunto en cuestión, decimos algunos que nadie tiene un record de “bateo” tan impresionante como un burócrata de ventanilla o atención al público, porque necesita para todo autorización o porque no está dentro de sus funciones y atribuciones, pero hace de la dilación administrativa un arte, que llamaremos retorica funcional burocrática; la realidad es que los servidores públicos no necesitan más atribuciones para actuar en beneficio de su pueblo, solo necesitan voluntad, tampoco grandes capacitaciones, solo empatía, porque no digas corrupción, nepotismo o dadiva, que para ello muchos se pintan solos “Por ahí hubieras empezado mi estimado dicen sonrientes” y todo se flexibiliza o agiliza por arte de magia, los que somos burócratas debemos empezar con un sencillo ejercicio, atender como si fuera nuestra futura novia al ciudadano, con respeto y cortesía, acercándonos a un término conocido como adhocracia, en el cual, todos tenemos al menos un poco de atribución en la toma de decisiones, pero que sea en verdadero beneficio social, en donde por buena fe y voluntad, todo tramite apegado a derecho y justicia sea pronto, gratuito y expedito. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 17
  18. 18. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho Para lo anterior debemos invertir en los valores y sentires del hombre y mujer que se desempeñe como servidor público, no en las competencias o especializaciones, pues los trabajos son considerados solo medios para conseguir los fines de consumo, no importa que tan satisfecho te sientas con él, con que gozo se ejecute o simplemente si es nuestra vocación o perfil, solo importa y preguntamos una cosa: ¿Cuánto pagan? sin importar el daño que nos causamos no solo personal, si no el que ocasionamos a terceros con nuestra falta de actitud y aptitud, porque nadie se cuestiona si tiene las habilidades, experiencia o capacitación necesarias para el desempeño de una función pública, simplemente luchan por el puesto y una vez obtenido, se enfocan en la permanencia, la eficacia y eficiencia en dicho servicio pasa segundo plano, al igual que los ciudadanos a quienes la razón de ser de nuestra función o servicio se deben. Dentro de la Emotividad Inteligente hay también una disciplina ética laboral, que nos permite analizar, ejecutar y valorar nuestro quehacer diario como funcionarios o servidores públicos, más allá de cuanto se paga en determinado puesto, tal disciplina nos permite sincerarnos y analizar ventajas o contras de tal actividad, no solo para nuestra persona o familia, si no para nuestros semejantes a quienes llegaremos o impactaremos con dicha actividad, llegando a una congruencia profesional que nos dictará hechos de conciencia, mediante los cuales habremos de definirnos como seres humanos; ser éticos en la práctica no es más que el abogado que no acepta un asunto por ir en contra de sus principios y los de la justicia, el doctor que se niega a operar si sabe que es únicamente por engrosar la factura o que opera si es necesario aun cuando dicha factura no haya de pagarse, el policía que con sueldo humilde, se niega a aceptar un soborno para actuar o dejar de hacerlo, incluso, el peón o albañil que rehúsa a realizar o aplicar una mezcla de cemento de débil o armar fierros de baja calidad, porque sabe que esa vivienda puede desplomarse el día de mañana con una familia dentro, todo lo anterior en su conjunto, es un código no escrito de ética profesional empático que mediante su observancia y ejercicio nos hará seres humanos íntegros mediante el digno esfuerzo que la actividad laboral está dispuesta a brindarnos. Hemos desvirtuado esa actividad humana digna y con finalidad constructiva llamada trabajo, degenerándola a una esclavitud consumista, en la cual, trabajo es sinónimo de monotonía, de rutina, de tortura, de insatisfacción; el verdadero trabajo enaltece y ennoblece a los seres humanos, nada tiene que ver con la concepción masoquista del pecado original, tiene que ver con el ejercicio de capacidades físicas, intelectuales y espirituales, que como en los juegos olímpicos, permite que seamos por su conducto cada día más altos, seamos más fuertes, más rápidos, más capaces, el trabajo es una bendición, quien no trabaja disfrutando ese ejercicio, se enferma, del cuerpo, de las emociones o del alma; sudar por lo que uno persigue es la mejor forma de sacar lo negativo del sistema, como si de toxinas se tratase, sudar por lo que uno persigue nos hace leones, no hienas carroñeras, que roban en manada lo ajeno. Esa bendición llamada trabajo, que antes hacía sentir al hombre y mujer vinculado con su tierra, agradecido con ella y con su Creador por el pan fruto de su esfuerzo, que le permitía disfrutar el sentido de pertenencia, ir a dormir satisfecho de la jornada cumplida, sentirse digno y útil frente a su esposa o esposo, ejemplo a seguir para sus hijos y fuente de respeto de sus vecinos y comunidad, se ha perdido; hoy día no construimos nada, no cultivamos nada, no sabemos componer nada, pensamos que sí, porque tenemos faxes y copiadoras, computadoras y demás máquinas que realizan esas funciones, pero nos hemos vuelto inútiles con las manos, con la mente, VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 18
  19. 19. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho incapaces ya de realizar como nuestros padres y nuestros abuelos una simple suma o resta a lápiz y papel, acostumbrados a ir con una tarjeta plástica a pagar por comida empaquetada, lo único que muchos sabemos hacer ya, es tocar con un dedo el botón del horno de micro ondas para que esté lista la cena, que dicho sea de paso, está compuesta de todo, menos de verdadera comida, así tomamos jugos que son todo menos jugo natural de fruta, comemos hamburguesas y demás comida empaquetada que solo contienen restos de carne de la peor calidad, bañada y químicamente tratada para tal engaño, para que sepa delicioso, pero son químicos, conservadores, no es en verdad ni delicioso, ni sano, ni siquiera como ya dijimos, lo que dice ser, ya no es comida lo que en esta modernidad comemos, son productos químicos; en resumen, nos hemos vuelto parásitos, consumidores y generadores de una sola cosa: Basura. El trabajo verdadero genera avance del individuo, y de la sociedad en la que está inserto, no avance de las tecnologías o sistemas de los cuales se debería de servir para sus tareas, sin embargo, somos quienes estamos esclavizados por dicho sistema tecnológico; Hoy día, existe un dinámico avance científico y tecnológico, pero no una evolución social, ni fortalecimiento del ser humano; es decir, una mejor tecnología no necesariamente significa una mejor calidad de vida, así como un “mejor trabajo” no garantiza la plenitud del individuo, si éste no trabaja en lo que su vocación o espíritu de servicio a sus semejantes le hagan más útil a sí mismo y su grupo social; Pero el éxito no se trata de ser útil, ni de los demás, se trata de ganar, del culto al egoísmo. El trabajo articula el andamiaje de toda una cultura, de un pueblo, y si tenemos trabajos inoperantes, estresantes, castradores y esclavizantes, pues en consecuencia, nuestra sociedad está enferma de tales males, y quienes resentimos los síntomas, somos aquellos que seguimos necios en tal dinámica de egoísmo social; Este es el verdadero rostro despreciable del trabajo, el pesarlo para venderlo; Cuando lo veamos como la oportunidad de lograr tal desarrollo personal y grupal, de ejercitar nuestras capacidades y lograr los equilibrios necesarios, seremos felices; Por el momento, somos esclavos modernos, los grilletes ahora son tabletas, computadoras y celulares, ya no requiere el sistema poner muros o cadenas, estamos conformes con refugiarnos al interior de la celda, llamados hoy, cubículos u oficinas, alejados de la libertad, temerosos, sintiendo que moriremos de hambre si nos soltamos de la mano de nuestro sistema de vida consumista opresor; Vivimos en enormes complejos industriales, con tiendas de raya virtuales, nada es nuestro, solo tenemos la ilusión de que nos pagan, porque ya ni eso que tampoco existe, como los billetes, o papel moneda vemos, ahora solo esperamos a que cada quince días nos “depositen” a una tarjeta plástica, de la cual, destinamos “en línea” todos nuestros pagos y cargos, nos sentimos “felices” un día a la quincena, cuando corremos con nuestro plástico a comprar, porque ya cobramos; A final de cuentas, somos menos que los jornaleros de otros tiempos, que al menos, sentían en las manos el peso de la plata con las monedas que se pagaba su esfuerzo. El trabajo no es otra cosa que tu esfuerzo, y por tanto, la decisión de cómo emplearlo, es tuya; No lo prostituyas por un pago, empléalo en función de la satisfacción y construcción personal, de otra forma, tu fuerza laboral, siempre estará al servicio del capital, de las máquinas, del sistema globalizado consumista; No debe ser enfocado para producir bienes, si no para satisfacer necesidades y equilibrar problemas sociales; El trabajo son tareas que debes elegir con la responsabilidad de conciencia, de acorde a tus capacidades y actitudes físicas, mentales y espirituales; De ninguna manera dejas que responda a las necesidades que el sistema te crea, tu VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 19
  20. 20. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho trabajo debe ser la expresión de tu humanidad, no de tu conformidad; Si tú crees, como el autor del presente libro, que somos creación divina, entonces debes de entender que somos a su imagen y semejanza, ¡Dios expresa en su obra toda su grandeza! El hombre y mujer luego, están llamados entonces, como creados a su imagen y semejanza que fueron, a manifestar su grandeza, su nobleza, su divinidad, mediante esas acciones o tareas conocidas como trabajo; No a ser esclavos con grilletes virtuales que la modernidad cibernética impone. Citando un hermoso libro: "el trabajo humano procede directamente de personas creadas a imagen de Dios y llamadas a prolongar, unidas y para mutuo beneficio, la obra de la creación dominando la tierra (cf Gn 1, 28; GS 34; CA 31). El trabajo es, por tanto, un deber: ‘Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma’ (2 Ts 3, 10; cf 1 Ts 4, 11). El trabajo honra los dones del Creador y los talentos recibidos. Puede ser también redentor. Soportando el peso del trabajo (cf Gn 3, 14-19), en unión con Jesús, el carpintero de Nazaret y el crucificado del Calvario, el hombre colabora en cierta manera con el Hijo de Dios en su obra redentora. Se muestra como discípulo de Cristo llevando la Cruz cada día, en la actividad que está llamado a realizar (cf LE 27). El trabajo puede ser un medio de santificación y de animación de las realidades terrenas en el espíritu de Cristo". Entendamos entonces, el trabajo no es una maldición, ¡es un derecho! De los hombres y mujeres hechos a semejanza de su Creador, es un deber de nuestro ser, mediante el cual, procuramos el digno sustento de la familia; Por lo que, nuestros “modernos trabajos”, pervierten su naturaleza, sus fines; Y por tanto, nos deforman, como un árbol forzado a crecer chueco, nos moldean en la dinámica del éxito, cuando estamos destinados a crecer derechos, para ser felices. El trabajo debe abarcar cuando mucho, una tercera parte de nuestro horario cotidiano, por lo que no debemos pedir aumentos por los cuales tengamos que “hacer méritos” o quedarnos tiempo extra, fines de semana o hasta que el jefe ordene; “El secreto” está en dejar de consumir o comprar lo que en realidad no necesitamos, para no empeñarnos por ese extra económico; Como dicen popularmente: “No es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita”, tu trabajo debe aportarte tres sentimientos importantes: Dignidad, identidad y sentido de pertenencia; El trabajo debe exponer y potenciar nuestra razón de ser; Si te encuentras desarrollando una actividad que no te brinda más paga que la metálica o plástica, emplea tu inteligencia para salir de él, y cambiarte a uno que honre tu ser y Divina procedencia. Ya existe la propuesta del profesor heurístico, por lo que solo haremos la homologación de profesionistas y servidores públicos a heurísticos, tomando conciencia de que todos, trabajemos o no en Gobierno, somos servidores públicos, pues nuestra actividad impacta directamente a nuestros semejantes, seamos choferes o vendedores ambulantes, actualmente se habla mucho de “Mover a México” como un eje rector de las políticas públicas, sin embargo, tal eje rector es de inicio equivocado, porque no se trata de mover a una persona o grupo social como si se tratara de algo inanimado, un bulto que debemos cargar o arrastrar, ¡Hay que poner en movimiento a México! Lo cual significa dinamizarlo, activar la economía no ponerle parches o remedios temporales, para lo cual necesitamos cambiar de actitud en el servicio, ya que por más recursos que se destinen o “inyecten” a una empresa o programa social, si las personas que lo ejecutan no VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 20
  21. 21. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho tienen la debida actitud de servicio, no podrán alcanzarse las metas programadas, y mucho menos la auto sustentabilidad en dicha empresa o economía. Por desgracia, estamos en sociedades sub desarrolladas, de consumo y simulación, no de verdadera producción para ser autosustentables, por lo que dependemos del “presupuesto”, sin esforzarnos realmente, estar en “la nómina” es lo único que nos preocupa, dependiendo de nuestros gobiernos para sobrevivir, cuando son los gobiernos que deberían depender de sus gobernados; Este fenómeno laboral también se replica en lo personal, hoy día la gente no se esfuerza realmente, solo escucha lo que quiere escuchar, filosofía barata, frases de ánimo trilladas y pensamientos convencionales aceptados, nadie dice que tal actitud es cómoda e hipócrita, que es mejor a remangarse la camisa y hacer, ¡hacer de verdad!, porque hay tantos revolucionarios, filósofos y filántropos “virtuales” que sienten han cumplido con la humanidad al darle “me gusta” a una publicación o “subir” imágenes bonitas de paisajes o niños en una tarjeta o “foto pal face”, con pensamientos aceptados como filosóficos y profundos; El Internet ésta saturado de toda esa basura, todos los aprueban, les dan me gustan, pero no se ve que estén cambiando la humanidad, solo están logrando algo más peligroso, quitarle a esos pensamientos a base repetición inoficiosa su trascendencia, ya no son reveladores ni sacuden, las imágenes conmovedoras de niños sufriendo o injusticias sociales ya los conocemos, descargamos nuestra “valiente ira” en un comentario “revolucionario” en contra de la corrupción, de los malos gobernantes, de algo indebido o injusto, pero en la realidad, no hacemos nada, esa es la verdadera función “maquiavélica” de las redes sociales, -aparte de ser “los espías perfectos”- son como policías antimotines, en los que la sociedad descarga su ira, para evitar que actúe verdaderamente en contra de ese mal gobernante, de esas acciones injustas. Los trabajadores al servicio del estado se ven inmersos en una meritocracia con alta cercanía del poder, lo cual se traduce en burócratas ansiosos, neuróticos, resentidos y muy convenientes para tales gobiernos globales de consumo, todos quienes nos desempeñamos en el servicio público somos “infectados” con la mentalidad de que hay que permanecer callados y sin la más mínima pizca de iniciativa o dignidad laboral, con “mandamientos no escritos” como el de compañeros de seguridad pública y fuerzas armadas que aprenden al ponerse el uniforme el lema de que: “si quieres llegar a policía viejo, hazte pendejo” o “Nadie agradece todo que hacemos bien, pero al primer error te ponen de patitas en la calle” Cuando nos pagan para hacer las cosas bien, el honrado sustento de nuestras familias es el mejor agradecimiento y pago, pero tal parece que esperamos una medalla al valor o al mérito en caso decidamos a cumplir con el deber para con el cual nos comprometimos, siendo un humilde policía preventivo, se aprenden también grandes máximas, como la que nos recuerda que: “Mejor sabrá mandar quien mejor sepa obedecer” y que mediante el cumplimiento del deber que se resume en dos máximas: Proteger y servir, es posible alcanzar la plenitud, aun cuando en tal servicio se requiera el sacrificio de la vida, ya que quien obedece a su conciencia es capaz de gobernar sobre sus deseos. No requerimos profesionistas, servidores públicos y policías “especializados” si no comprometidos socialmente, que les duela la injusticia ajena como si fuera propia, una vez un oficial de policía, ante un jugoso soborno por un caso de violación a una jovencita, reflexionó que era una maldición llevar el pan a la mesa de sus hijos manchado de sangre o lágrimas, y se preguntó si la corrupción podría frenarse al tener compasión, empatía, al sentir que esa persona VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 21
  22. 22. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho lastimada es nuestra madre, nuestra esposa, nuestra hija, ¡Creo que sí! que no habría el dinero suficiente en el mundo para sobornar, y que, tanto quien lo ofreciere como quien lo pidiere, se sentiría profundamente avergonzado; En la actualidad, estudiamos la ley para conocer sus excepciones o por donde es más fácil romperla, tenemos servidores públicos con especialidades, maestrías y doctorados que solo se traducen en una tarifa más elevada en cuanto a sus “cuotas” de corrupción, que tienen la filosofía de que: “la Ley es para los enemigos, la justicia para los amigos” de nuevo, se insiste, no se trata entonces de los saberes, si no de los sentires, porque en países con cultura de corrupción, sabemos que mientras más “alto” llegue un “problema” más costoso será solucionarlo; Mientras ese cambio de conciencia no tenga lugar en todos nosotros, seguiremos viviendo en la cultura del soborno, con policías que se conforman cuando les dejan “algo para el refresco” y elegantes procuradores y juzgadores que cobran sus “cuotas” en dólares. Son la dignidad e identidad en el servicio las mejores recompensas y frenos al mismo tiempo, pues sabremos que haciendo lo que hacemos es como nos convertimos en lo que somos, por lo que dicho enfoque constituye la más efectiva vía para el fortalecimiento de las Instituciones, porque en realidad, tenemos una teoría de la corrupción, en la cual pagamos y nos autorregulamos al margen del estado, pues al caer en acto de corrupción, el servidor público pierde su investidura, deja de ser autoridad, por lo que estamos pagando por un acto indebido a un igual, a otro trasgresor de la ley, en resumen, la corrupción nos vuelve piratas, le quita responsabilidad al estado, quien en realidad deja como única opción para acumular, prosperar o triunfar, el trasgredir la ley, y con ello, el derecho de sus semejantes, el trabajo no está diseñado para amasar fortunas ni hacer triunfadores, tiene la finalidad de otorgar al ser humano identidad, dignidad y sustento, pero nosotros vivimos en una constante simulación razonable y nos alejamos del poder creativo poco probable, nos volvemos “prácticos” y con ello, justificamos romper las leyes, que curiosamente un estado incapaz de proporcionar todo lo necesario a sus ciudadanos promulga con la finalidad de que sean violadas, y así, quitarnos la autoridad moral para exigir lo correcto, pues desde la informalidad, desde la ilegalidad no podemos exigir justicia, cosa conveniente para un gobierno que no puede procurarla e impartirla, y esta teoría se aplica a la economía, educación y demás pilares que sustentan a dicho estado. Es por ello que en nuestras sociedades se fomenta la doble moral, el discurso oficial que dista mucho en la práctica de la realidad, articulando todo una telaraña de leyes y reglamentos que de antemano se sabe no serán observados o cumplidos, tendiéndonos la trampa de la corrupción, el fomento a esa cultura de la ilegalidad, porque el primer corrupto, ineficiente e ilegal es dicho estado, que se encuentra infectado por el cáncer del consumismo globalizado, y no le conviene que nos fortalezcamos con “anticuerpos” sociales como la honestidad, la legalidad y la civilidad, nos alienta a ser débiles, para seguir como una sanguijuela chupándonos la sangre, por tal motivo necesita hacernos a su forma para que no lo modifiquemos, porque a dichos gobiernos no les convienen hombres y mujeres con una cultura de legalidad verdadera, ya que una nueva sociedad constituiría un nuevo gobierno, entonces, como dicen los abuelos, nosotros y los actuales gobiernos, somos tal para cual, como aquellos a los que “Dios los cría y ellos se juntan”. Toda la basura tecnológica que ahoga nuestro planeta se maquilla bajo lemas que ondean en banderas nacionalistas de “orden y progreso”, usando como torres en el tablero mundial a la VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 22
  23. 23. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho ciencia y tecnología, que nos mantienen “a raya”, con su cara amigable, pero ya sabemos que son más las enfermedades y padecimientos que genera que aquellos que dice curar, pero nos infunden miedo a quedar en ridículo si nos pasamos de “espirituales” en este mundo material, tachándonos de ignorantes, para que nos aferremos a sus saberes que son sentires artificiales y no expresemos nuestra humanidad que es voluntad, creatividad y bondad, esto se traduce en sociedades inútiles de consumo, a imagen y semejanza de los “vampiros” que nos mantienen en colonias virtuales o artificiales; Son “Estados Vampiros” porque no pueden subsistir por sí mismos, ni resisten la luz de la verdad, necesitan de huéspedes para nutrirse. Orden y progreso son buenos, pero no tanto como aquellas máximas de libertad, igualdad y fraternidad, que nos permita emprender en todos los sentidos con calidad y responsabilidad emocional y social, porque la libertad sin fortaleza es abono al poder, ¿de qué sirve ser libres si somos débiles y no tenemos oportunidad de ganarle al sistema? Es por ello que tenemos todas las comodidades, que solo necesitamos apretar un botón para que una maquina haga en automático todo por nosotros, para que olvidemos que nosotros podemos hacerlo, para que se nos haga difícil, para que nuestra voluntad sea mimada a tal punto que siempre elijamos lo más fácil, de tal forma, nuestra libertad no preocupa al sistema, eso lo aprendieron de hermanos esclavizados en siglos pasados, pues solo les pusieron cadenas y grilletes, pero les dejaron cuerpo, voluntad y corazón ejercitados por el sufrimiento, por el trabajo, eran fuertes y bravos como un toro, y cuando rompieron las cadenas, nada les impidió acabar con el régimen opresor; Ahora nosotros tenemos en apariencia todas las libertades, pero un corazón dormido y una voluntad obesa. Algunos hombres creyeron, como Marx, que el hombre en un Estado ideal sería bueno y viviría en justo equilibrio, pero no puedes dar lo que no tienes o a quien no lo merece, el ser humano no puede estar dispuesto a sacrificarse por un semejante si no se le ha enseñado con el ejemplo lo que es el sacrificio, si no se conforma primero el mismo en dicho sentir, que dista mucho de la imposición o castigo, el ser humano es por naturaleza egoísta, ni bueno ni malo, solo egoísta, la cuestión es el entendimiento de la naturaleza de tal egoísmo, forjando una sociedad en base a lo que podríamos llamar un “egoísmo bueno” que se base en conservar e incrementar nuestras virtudes, dentro de un Estado Retributivo que tenga como eje rector la rotación del poder, pues éste corrompe, por lo que nadie debe tener la posibilidad de ejercerlo plena e indefinidamente, la clase gobernante se constituirá por todos, nadie tendrá un nivel de vida superior al promedio gracias al servicio público, es por ello que la felicidad se considera como ya se dijo, un asunto de estado, de política pública e interés social. Recordemos siempre que, así como esperamos de nuestro trabajo todo lo anterior, él espera solo una cosa nuestra: ¡Que lo ejecutemos con amor! No con interés o masoquista conveniencia; en palabras de San Agustín o Agustín de Hipona, para ser imparciales con toda creencia: “Ama y haz lo que quieras; Si callas, callarás con amor; Si gritas, gritarás con amor; Si corriges, corregirás con amor; Si perdonas, perdonarás con amor; Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos”; Lo anterior, constituye el último peldaño del ser feliz, ¡hacer todo con amor!; Entonces, todo lo que hablamos de ser auténticos, leales, pulcros, congruentes y honestos para ser felices, son en realidad “ejercicios de calentamiento”, para el verdadero acto que genera la felicidad: El Amor; Que en palabras del mismo personaje: “Es una perla preciosa que, si no se posee, de nada sirven el resto de las cosas, y si se posee, sobra todo lo demás”. VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 23
  24. 24. EL ACERTIJO DE LA FELICIDAD: EL ÉXITO NO ES PARA TODOS, SOLO PARA AQUELLOS QUE NO PUEDEN SER FELICES. Dr. Iten Mario Mendoza Camacho ¿Cómo podemos amar a los demás, si no somos capaces de reconocernos, aceptarnos y amarnos primero a nosotros mismos? Si no nos queremos ni a nosotros mismos, pues querer no es desear, no es regalar o mantener; Querer es cuidar, priorizar, no pagar o “recompensar” por fallas, faltas o ausencias como padres, como pareja o amigo; Consentirse no es comerse un filete o comprarse un perfume caro, es permitirle a nuestro ser la comodidad de expresarse y sentirse, de relajar los medios de control y auto represión, aflojarse la corbata o dejar el maquillaje de lado y simplemente inhalar y exhalar satisfacción, conformidad con la vida y con nosotros mismos; Solo así podremos empezar a interesarnos genuinamente por los demás, en ese aspecto debemos permitirnos ser egoístas, pero egoístas con ese materialismo, con el éxito, para darle a nuestro ser y a los que amamos lo que a tal deidad debemos negarle; La felicidad tiene una formula sencilla: Es inversamente proporcional al esfuerzo empleado para obtener el éxito. Muchos vivimos para trabajar, como si tuviéramos una vida de repuesto, en la cual podríamos disfrutar de todo lo que en esta juventud, en esta madurez sacrificamos por “salir adelante” “por ser alguien en la vida”; Ya sabemos que luego gastaremos toda esa fortuna amasada para tratar de recuperar la salud, los afectos perdidos, también sabemos que para quien se muere se acaba, que la vida no te permite acumular riquezas “para llevar”; ¿No es una locura entonces empeñar tu vida, salud y esfuerzo por un premio, un trofeo que es el éxito, el cual no es seguro que obtengas, y de alcanzarlo, no te lo llevarás? La felicidad la tienes ahí, todo el tiempo, en la caricia de tu pareja, la sonrisa de tu hijo, en las pequeñas cosas de la vida, como sentir la brisa en el rostro, reír e incluso llorar, la felicidad es tan grande, que todo cabe en ella; Son verdaderos afortunados aquellos hombres y mujeres que se alejan de esa locura, no permiten que el éxito, el consumismo les genere esa insatisfacción, esa intranquilidad de sentires, de conciencia, y viven en armonía, aceptando su realidad, a sí mismos y a los demás. Por lo anterior, debes entender que el éxito es un embrujo, como el canto de las sirenas, que te llevará sin remedio al desastre, pues ejerce en nuestro ser una seducción que le permite manipular nuestros deseos, explotar nuestras frustraciones e inseguridades, que esta misma sirena, este mismo monstruo nos genera con su canto, con el que nos convierte en satélites, en “zombies del éxito”, sin identidad, sin voluntad, aglomerados en colmenas, en complejos habitacionales y ciudades artificiales, que todo consumen, todo contaminan y nada producen; Así, respondemos ya en automático a los estímulos y comandos de dicho sistema, como esos muertos vivientes de las películas que solo buscan comer el cerebro de los vivos, el éxito nos hace buscar como autómatas los satisfactores que él mismo crea para mantenernos siempre con hambre de más placer, de más tecnología, de más “felicidad instantánea”, que consumir y poseer nos brinda; Mientras alimenta nuestro ego, nuestra vanidad, nuestra inseguridad, el consume nuestra humanidad, nuestra bondad, nuestra capacidad para la felicidad; El éxito pues, es una bestia predadora que atrapa a su presa, drogándola para consumir su esencia. ¡Nosotros somos su alimento! El éxito no existe para hacernos felices, si no para permitir que el sistema consumista nos devore, para lo que primero nos deforma y degenera, pasamos de seres creados a imagen y semejanza Divina, y por tanto creadores, a parásitos, nos quita lo más preciado del ser humano, la libertad, somos aves de corral o de ornato, muy cómodos en jaulas adecuadas tecnológicamente, obesos y perezosos, incapaces ya, como esas aves en cautiverio de volar; Vamos por la vida experimentando con recetas ajenas, y por tanto, viviendo vidas ajenas, VERSIÓN GRATUITA EXCLUSIVA PARA INSTITUCIONES EDUCATIVAS, ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y PARTICUALRES A EFECTO SER INCLUIDO EN LAS RESPECTIVAS BIBLIOTECAS VIRTUALES CON FINES DE ESTUDIO, CONSULTA, ANÁLISIS Y DIFUSIÓN. PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL CON FINES DE LUCRO. ISBN-13.: 978-607-00-7600-8. EXPEDIDO POR LA DIRECCIÓN DE RESERVA DE DERECHOS DE AUTOR. CONTACTO Y PEDIDOS IMPRESOS: profesorheuristico@hotmail.com 24

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