Este documento resume un sermón sobre la vida del creyente en el hogar según Efesios 5:21-6:4. Explica que los hijos deben obedecer a sus padres porque es justo y agrada a Dios, y deben honrarlos como el primer mandamiento con promesa. La obediencia implica escuchar con atención y responder positivamente, mientras que la honra incluye respetar, proveer para sus necesidades cuando sean mayores, y orar por ellos.