La Biblia es la fuente de la verdad revelada por Dios a los profetas y es una fuente de orientación y soluciones. Tiene poder para transformar vidas con muchos beneficios y bendiciones, y perdurará para siempre. Debemos leerla diariamente, escudriñarla asiduamente con gozo y alegría, y practicar sus enseñanzas.