Jesús fundó la iglesia cristiana y es su fundamento. Los dirigentes de la iglesia son los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. La iglesia debe enseñar, predicar y sanar, y gobernarse delegando responsabilidades siguiendo el ejemplo de Jesús y los mandamientos y testimonio de Jesús. La iglesia verdadera posee el don de profecía.