El documento aborda la situación de la tuberculosis en las Américas, destacando que a pesar de algunos avances, existen brechas significativas en la detección y tratamiento, especialmente en poblaciones vulnerables. Se proponen objetivos ambiciosos para 2035, incluyendo reducciones drásticas en la mortalidad e incidencia de la enfermedad, así como un enfoque en el tratamiento y prevención centrado en el paciente. Se enfatiza la necesidad de un compromiso político y recursos adecuados para cumplir con estos objetivos y enfrentar las disparidades en el control de la tuberculosis.