Después de los 30 años, la vida cambia significativamente. Las actividades como salir de fiesta hasta tarde, dormir en sofás ajenos, y beber en exceso ya no son aceptables. En su lugar, las responsabilidades de la vida adulta como el trabajo, la familia, y el cuidado personal se vuelven prioridades. Los amigos se casan, tienen hijos, y mantienen menos contacto; mientras que las nuevas generaciones parecen cada vez más jóvenes.