El autor propone 3 nuevos derechos humanos basados en su experiencia y la de sus alumnos: el derecho a equivocarse para poder corregir errores, el derecho a cambiar de opinión para poder aceptar errores y adoptar nuevas perspectivas, y el derecho a irse para que la convivencia no sea una cárcel. Explica que los derechos humanos son un intento cultural para promover un modo de vida de mutuo respeto, pero requieren ser queridos y vividos para tener presencia.