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Música:Música: “Mirad el dolor”, de la Pasión de Tomás L. de Victoria“Mirad el dolor”, de la Pasión de Tomás L. de Victoria
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BíblicoBíblico
Gn 25, 1 - 34Gn 25, 1 - 34
Cuenta la Biblia en su narración que luegoCuenta la Biblia en su narración que luego
de la muerte de Abrahán, a Isaac lede la muerte de Abrahán, a Isaac le
nacieron dos hijos mellizos. Uno nació todonacieron dos hijos mellizos. Uno nació todo
peludo, y encima medio colorado: y lepeludo, y encima medio colorado: y le
pusieron de nombre Esaú. Y el otro era máspusieron de nombre Esaú. Y el otro era más
bien lampiño. Es decir casi sin vello, y lebien lampiño. Es decir casi sin vello, y le
pusieron de nombre Jacob. Y desde elpusieron de nombre Jacob. Y desde el
vientre de su madre estos dos chicos yavientre de su madre estos dos chicos ya
habían sido elegidos por Dios para que cadahabían sido elegidos por Dios para que cada
uno de ellos tuviera su propio misterio.uno de ellos tuviera su propio misterio.
En una misma familia son distintas lasEn una misma familia son distintas las
historias que pueden tener cada uno de loshistorias que pueden tener cada uno de los
hermanos. Además de las decisiones quehermanos. Además de las decisiones que
tomará cada uno, usando su propia libertad,tomará cada uno, usando su propia libertad,
Dios nos ensilla con misterios diferentes. EsDios nos ensilla con misterios diferentes. Es
lo que nos cuenta la Biblia en todo este libroSiguienteSiguiente
Esaú había nacido primero, y según la ley deEsaú había nacido primero, y según la ley de
aquellos tiempos, tenía todos los derechos deaquellos tiempos, tenía todos los derechos de
primogénito. Sin embargo en el plan de Diosprimogénito. Sin embargo en el plan de Dios
el que iba a estar destinado a heredar lael que iba a estar destinado a heredar la
promesa no sería Esaú, el mayor, comopromesa no sería Esaú, el mayor, como
hubiera correspondido, sino Jacob, el menor.hubiera correspondido, sino Jacob, el menor.
Y esta historia de un Dios que eligeY esta historia de un Dios que elige
gratuitamente sin mirar privilegios, y singratuitamente sin mirar privilegios, y sin
respetar muchas veces las leyes querespetar muchas veces las leyes que
ponemos los hombres, es difícil deponemos los hombres, es difícil de
comprender.comprender.
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San Pablo que llevaba esta preguntaSan Pablo que llevaba esta pregunta
como una espina clavada por dentro,como una espina clavada por dentro,
llega a decir que eso pertenece alllega a decir que eso pertenece al
misterio de Dios que elige a quien Élmisterio de Dios que elige a quien Él
quiere, sin mirar los méritos o lasquiere, sin mirar los méritos o las
situaciones humanas. Nosotrossituaciones humanas. Nosotros
cuando tenemos que elegir, miramoscuando tenemos que elegir, miramos
el cascarón de afuera. Si nosotrosel cascarón de afuera. Si nosotros
deseamos una fruta, es probable quedeseamos una fruta, es probable que
la elijamos por el color de afuera, porla elijamos por el color de afuera, por
su forma o su tamaño. Pero lasu forma o su tamaño. Pero la
importancia de la fruta está adentro,importancia de la fruta está adentro,
en ella misma.en ella misma.
En la Biblia siempre se preguntaron por qué DiosEn la Biblia siempre se preguntaron por qué Dios
eligió al menor como heredero de una promesaeligió al menor como heredero de una promesa
que de por sí hubiera correspondido al mayor.que de por sí hubiera correspondido al mayor.
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Dios mira el corazón, y en él su proyecto, el
misterio que Él mismo ha puesto en nosotros. Y
San Pablo nos dirá que estas cosas quedaron
escritas para nuestra enseñanza. Nosotros
siempre estamos inclinados a juzgar con criterios
humanos. Juzgamos por la cáscara, porque
nuestros ojos ven solo lo exterior. Y lo esencial es
invisible a los ojos, como decía el Principito de
Saint Exupery. En cambio no hay nada oculto
para la mirada de Dios.
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A lo mejor en ese hermano aA lo mejor en ese hermano a
quien yo desprecio, es dondequien yo desprecio, es donde
está escondido el misterio deestá escondido el misterio de
Dios que solucionaráDios que solucionará
precisamente aquello que a míprecisamente aquello que a mí
me preocupa. En esa personame preocupa. En esa persona
que está a mi lado, quizás estéque está a mi lado, quizás esté
anidando el misterio de Diosanidando el misterio de Dios
que será la respuesta a losque será la respuesta a los
problemas que a mí meproblemas que a mí me
preocupan. La mejor manera depreocupan. La mejor manera de
encontrar la solución a losencontrar la solución a los
problemas que nos agobian esproblemas que nos agobian es
prestar atención a los hombresprestar atención a los hombres
que nos rodean.que nos rodean.
Pienso que el dueño de aquella posada de Belén,Pienso que el dueño de aquella posada de Belén,
cuando en la tarde de Navidad llegaron María y José,cuando en la tarde de Navidad llegaron María y José,
estaba tal vez preocupado con cosas muy importantes:estaba tal vez preocupado con cosas muy importantes:
el censo, un viaje, problemas económicos, la angustia,el censo, un viaje, problemas económicos, la angustia,
la enfermedad. Estaba tan preocupado que ni se diola enfermedad. Estaba tan preocupado que ni se dio
cuenta que delante de él había una pareja que venía acuenta que delante de él había una pareja que venía a
pedirle una piecita. Estaba tan metido en otras cosaspedirle una piecita. Estaba tan metido en otras cosas
que se despreocupó de lo único que era importante:que se despreocupó de lo único que era importante:
¡del Dios que estaba por nacer y que quería hacerlo en¡del Dios que estaba por nacer y que quería hacerlo en
su casa! Cosa que no sucedió porque vio solo lo desu casa! Cosa que no sucedió porque vio solo lo de
afuera y no entendió el misterio que estaba dentro.afuera y no entendió el misterio que estaba dentro.
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No lo vamos a culpar al pobre hombre, ya que esNo lo vamos a culpar al pobre hombre, ya que es
igualito que nosotros. Lo que quizás Dios nosigualito que nosotros. Lo que quizás Dios nos
pueda recriminar algún día es que nosotros nopueda recriminar algún día es que nosotros no
hayamos prestado más atención a lo que Él veía.hayamos prestado más atención a lo que Él veía.
Por eso que a veces es bueno pararse tratando dePor eso que a veces es bueno pararse tratando de
reflexionar estas cosas para pensarlas desde Dios.reflexionar estas cosas para pensarlas desde Dios.
Que sea con su gracia y su bendición.Que sea con su gracia y su bendición.
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Génesis 25
1 Abraham volvió a tomar otra mujer, llamada Queturá.
2 Esta le dio a Zimrán, Yoqsán, Medán, Madián, Yisbaq y Súaj.
3 - Yoqsán engendró a Seba y a Dedán. Hijos de Dedán fueron los asuritas, los letusíes y los leumies. -
4 Hijos de Madián: Efá, Efer, Henoc, Abidá y Eldaá. Todos éstos, hijos de Queturá.
5 Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac.
6 A los hijos de las concubinas que tenía Abraham les hizo donaciones y, viviendo aún él, los separó de
Isaac, enviándoles hacia levante, al país de Oriente.
7 Estos fueron los días de vida de Abraham: 175 años.
8 Expiró, pues, Abraham y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, y fue a juntarse con su
pueblo.
9 Sus hijos Isaac e Ismael le sepultaron en la cueva de la Makpelá, al borde de la finca de Efrón, hijo
de Sójar, el hitita, enfrente de Mambré.
10 En la finca que Abraham había comprado a los hijos de Het, allí fue sepultado Abraham con su
mujer Sara.
11 Después de la muerte de Abraham, bendijo Dios a su hijo Isaac. Isaac se estableció en las
inmediaciones del pozo de Lajay Roí.
12 Estos son los descendientes de Ismael, hijo de Abraham, el que le dio a Abraham Agar la egipcia,
esclava de Sara;
13 y estos son los nombres de los hijos de Ismael, por orden de
nacimiento: El primogénito de Ismael, Nebayot; después, Quedar, Adbeel, Mibsam,
14 Mismá, Dumá, Massá,
15 Jadad, Temá, Yetur, Nafís y Quedmá.
16 Estos son los hijos de Ismael, y éstos sus nombres según sus poblados y sus aduares: doce caudillos
de otros tantos pueblos.
17 Y estos fueron los años de vida de Ismael: 137 años. Luego expiró y murió, y fue a juntarse con su
pueblo.
18 Ocupó desde Javilá hasta Sur, que cae enfrente de Egipto, según se va a Asur. Se estableció
enfrente de todos sus hermanos.
19 Esta es la historia de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac.
20 Tenía Isaac cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel, el arameo de Paddán
Aram, y hermana de Labán el arameo.
21 Isaac suplicó a Yahveh en favor de su mujer, pues era estéril, y Yahveh le fue propicio, y concibió
su mujer Rebeca.
22 Pero los hijos se entrechocaban en su seno. Ella se dijo: «Siendo así, ¿para qué vivir?» Y fue a
consultar a Yahveh.
23 Yahveh le dijo: «Dos pueblos hay en tu vientre, dos naciones que,
al salir de tus entrañas, se dividirán. La una oprimirá a la otra; el mayor servirá al pequeño.»
24 Cumpliéronsele los días de dar a luz, y resultó que había dos mellizos en su vientre.
25 Salió el primero, rubicundo todo él, como una pelliza de zalea, y le llamaron Esaú.
26 Después salió su hermano, cuya mano agarraba el talón de Esaú, y se llamó Jacob. Isaac tenía
sesenta años cuando los engendró.
27 Crecieron los muchachos. Esaú llegó a ser un cazador experto, un hombre montaraz, y Jacob un
hombre muy de la tienda.
28 Isaac quería a Esaú, porque le gustaba la caza, y Rebeca quería a Jacob.
29 Una vez, Jacob había preparado un guiso cuando llegó Esaú del campo, agotado.
30 Dijo Esaú a Jacob: «Oye, dame a probar de lo rojo, de eso rojo, porque estoy agotado.» - Por eso se
le llamó Edom. -
31 Dijo Jacob: «Véndeme ahora mismo tu primogenitura.»
32 Dijo Esaú: «Estoy que me muero. ¿Qué me importa la primogenitura?»
33 Dijo Jacob: «Júramelo ahora mismo.» Y él se lo juró, vendiendo su primogenitura a Jacob.
34 Jacob dio a Esaú pan y el guiso de lentejas, y éste comió y bebió, se levantó y se fue. Así desdeñó
Esaú la primogenitura.
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30 génesis cap 25, 1 34

  • 1.
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  • 3.
    Cuenta la Bibliaen su narración que luegoCuenta la Biblia en su narración que luego de la muerte de Abrahán, a Isaac lede la muerte de Abrahán, a Isaac le nacieron dos hijos mellizos. Uno nació todonacieron dos hijos mellizos. Uno nació todo peludo, y encima medio colorado: y lepeludo, y encima medio colorado: y le pusieron de nombre Esaú. Y el otro era máspusieron de nombre Esaú. Y el otro era más bien lampiño. Es decir casi sin vello, y lebien lampiño. Es decir casi sin vello, y le pusieron de nombre Jacob. Y desde elpusieron de nombre Jacob. Y desde el vientre de su madre estos dos chicos yavientre de su madre estos dos chicos ya habían sido elegidos por Dios para que cadahabían sido elegidos por Dios para que cada uno de ellos tuviera su propio misterio.uno de ellos tuviera su propio misterio. En una misma familia son distintas lasEn una misma familia son distintas las historias que pueden tener cada uno de loshistorias que pueden tener cada uno de los hermanos. Además de las decisiones quehermanos. Además de las decisiones que tomará cada uno, usando su propia libertad,tomará cada uno, usando su propia libertad, Dios nos ensilla con misterios diferentes. EsDios nos ensilla con misterios diferentes. Es lo que nos cuenta la Biblia en todo este libroSiguienteSiguiente
  • 4.
    Esaú había nacidoprimero, y según la ley deEsaú había nacido primero, y según la ley de aquellos tiempos, tenía todos los derechos deaquellos tiempos, tenía todos los derechos de primogénito. Sin embargo en el plan de Diosprimogénito. Sin embargo en el plan de Dios el que iba a estar destinado a heredar lael que iba a estar destinado a heredar la promesa no sería Esaú, el mayor, comopromesa no sería Esaú, el mayor, como hubiera correspondido, sino Jacob, el menor.hubiera correspondido, sino Jacob, el menor. Y esta historia de un Dios que eligeY esta historia de un Dios que elige gratuitamente sin mirar privilegios, y singratuitamente sin mirar privilegios, y sin respetar muchas veces las leyes querespetar muchas veces las leyes que ponemos los hombres, es difícil deponemos los hombres, es difícil de comprender.comprender. SiguienteSiguiente
  • 5.
    San Pablo quellevaba esta preguntaSan Pablo que llevaba esta pregunta como una espina clavada por dentro,como una espina clavada por dentro, llega a decir que eso pertenece alllega a decir que eso pertenece al misterio de Dios que elige a quien Élmisterio de Dios que elige a quien Él quiere, sin mirar los méritos o lasquiere, sin mirar los méritos o las situaciones humanas. Nosotrossituaciones humanas. Nosotros cuando tenemos que elegir, miramoscuando tenemos que elegir, miramos el cascarón de afuera. Si nosotrosel cascarón de afuera. Si nosotros deseamos una fruta, es probable quedeseamos una fruta, es probable que la elijamos por el color de afuera, porla elijamos por el color de afuera, por su forma o su tamaño. Pero lasu forma o su tamaño. Pero la importancia de la fruta está adentro,importancia de la fruta está adentro, en ella misma.en ella misma. En la Biblia siempre se preguntaron por qué DiosEn la Biblia siempre se preguntaron por qué Dios eligió al menor como heredero de una promesaeligió al menor como heredero de una promesa que de por sí hubiera correspondido al mayor.que de por sí hubiera correspondido al mayor. SiguienteSiguiente
  • 6.
    Dios mira elcorazón, y en él su proyecto, el misterio que Él mismo ha puesto en nosotros. Y San Pablo nos dirá que estas cosas quedaron escritas para nuestra enseñanza. Nosotros siempre estamos inclinados a juzgar con criterios humanos. Juzgamos por la cáscara, porque nuestros ojos ven solo lo exterior. Y lo esencial es invisible a los ojos, como decía el Principito de Saint Exupery. En cambio no hay nada oculto para la mirada de Dios. SiguienteSiguiente
  • 7.
    SiguienteSiguiente A lo mejoren ese hermano aA lo mejor en ese hermano a quien yo desprecio, es dondequien yo desprecio, es donde está escondido el misterio deestá escondido el misterio de Dios que solucionaráDios que solucionará precisamente aquello que a míprecisamente aquello que a mí me preocupa. En esa personame preocupa. En esa persona que está a mi lado, quizás estéque está a mi lado, quizás esté anidando el misterio de Diosanidando el misterio de Dios que será la respuesta a losque será la respuesta a los problemas que a mí meproblemas que a mí me preocupan. La mejor manera depreocupan. La mejor manera de encontrar la solución a losencontrar la solución a los problemas que nos agobian esproblemas que nos agobian es prestar atención a los hombresprestar atención a los hombres que nos rodean.que nos rodean.
  • 8.
    Pienso que eldueño de aquella posada de Belén,Pienso que el dueño de aquella posada de Belén, cuando en la tarde de Navidad llegaron María y José,cuando en la tarde de Navidad llegaron María y José, estaba tal vez preocupado con cosas muy importantes:estaba tal vez preocupado con cosas muy importantes: el censo, un viaje, problemas económicos, la angustia,el censo, un viaje, problemas económicos, la angustia, la enfermedad. Estaba tan preocupado que ni se diola enfermedad. Estaba tan preocupado que ni se dio cuenta que delante de él había una pareja que venía acuenta que delante de él había una pareja que venía a pedirle una piecita. Estaba tan metido en otras cosaspedirle una piecita. Estaba tan metido en otras cosas que se despreocupó de lo único que era importante:que se despreocupó de lo único que era importante: ¡del Dios que estaba por nacer y que quería hacerlo en¡del Dios que estaba por nacer y que quería hacerlo en su casa! Cosa que no sucedió porque vio solo lo desu casa! Cosa que no sucedió porque vio solo lo de afuera y no entendió el misterio que estaba dentro.afuera y no entendió el misterio que estaba dentro. SiguienteSiguiente
  • 9.
    No lo vamosa culpar al pobre hombre, ya que esNo lo vamos a culpar al pobre hombre, ya que es igualito que nosotros. Lo que quizás Dios nosigualito que nosotros. Lo que quizás Dios nos pueda recriminar algún día es que nosotros nopueda recriminar algún día es que nosotros no hayamos prestado más atención a lo que Él veía.hayamos prestado más atención a lo que Él veía. Por eso que a veces es bueno pararse tratando dePor eso que a veces es bueno pararse tratando de reflexionar estas cosas para pensarlas desde Dios.reflexionar estas cosas para pensarlas desde Dios. Que sea con su gracia y su bendición.Que sea con su gracia y su bendición. SiguienteSiguiente
  • 10.
  • 11.
    “fortuweb"   Pagina de espiritualidady formación con orientación cristiana.     ara recibir 2 mails semanales y el evangelio del Domingo en tu corre suscribite gratis enviando un mail a fortuweb@gmail.com colocando en el asunto la palabra Alta o haciendo click Aquí.
  • 12.
    Génesis 25 1 Abrahamvolvió a tomar otra mujer, llamada Queturá. 2 Esta le dio a Zimrán, Yoqsán, Medán, Madián, Yisbaq y Súaj. 3 - Yoqsán engendró a Seba y a Dedán. Hijos de Dedán fueron los asuritas, los letusíes y los leumies. - 4 Hijos de Madián: Efá, Efer, Henoc, Abidá y Eldaá. Todos éstos, hijos de Queturá. 5 Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac. 6 A los hijos de las concubinas que tenía Abraham les hizo donaciones y, viviendo aún él, los separó de Isaac, enviándoles hacia levante, al país de Oriente. 7 Estos fueron los días de vida de Abraham: 175 años. 8 Expiró, pues, Abraham y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, y fue a juntarse con su pueblo. 9 Sus hijos Isaac e Ismael le sepultaron en la cueva de la Makpelá, al borde de la finca de Efrón, hijo de Sójar, el hitita, enfrente de Mambré. 10 En la finca que Abraham había comprado a los hijos de Het, allí fue sepultado Abraham con su mujer Sara. 11 Después de la muerte de Abraham, bendijo Dios a su hijo Isaac. Isaac se estableció en las inmediaciones del pozo de Lajay Roí. 12 Estos son los descendientes de Ismael, hijo de Abraham, el que le dio a Abraham Agar la egipcia, esclava de Sara; 13 y estos son los nombres de los hijos de Ismael, por orden de nacimiento: El primogénito de Ismael, Nebayot; después, Quedar, Adbeel, Mibsam, 14 Mismá, Dumá, Massá, 15 Jadad, Temá, Yetur, Nafís y Quedmá. 16 Estos son los hijos de Ismael, y éstos sus nombres según sus poblados y sus aduares: doce caudillos de otros tantos pueblos. 17 Y estos fueron los años de vida de Ismael: 137 años. Luego expiró y murió, y fue a juntarse con su pueblo.
  • 13.
    18 Ocupó desdeJavilá hasta Sur, que cae enfrente de Egipto, según se va a Asur. Se estableció enfrente de todos sus hermanos. 19 Esta es la historia de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac. 20 Tenía Isaac cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel, el arameo de Paddán Aram, y hermana de Labán el arameo. 21 Isaac suplicó a Yahveh en favor de su mujer, pues era estéril, y Yahveh le fue propicio, y concibió su mujer Rebeca. 22 Pero los hijos se entrechocaban en su seno. Ella se dijo: «Siendo así, ¿para qué vivir?» Y fue a consultar a Yahveh. 23 Yahveh le dijo: «Dos pueblos hay en tu vientre, dos naciones que, al salir de tus entrañas, se dividirán. La una oprimirá a la otra; el mayor servirá al pequeño.» 24 Cumpliéronsele los días de dar a luz, y resultó que había dos mellizos en su vientre. 25 Salió el primero, rubicundo todo él, como una pelliza de zalea, y le llamaron Esaú. 26 Después salió su hermano, cuya mano agarraba el talón de Esaú, y se llamó Jacob. Isaac tenía sesenta años cuando los engendró. 27 Crecieron los muchachos. Esaú llegó a ser un cazador experto, un hombre montaraz, y Jacob un hombre muy de la tienda. 28 Isaac quería a Esaú, porque le gustaba la caza, y Rebeca quería a Jacob. 29 Una vez, Jacob había preparado un guiso cuando llegó Esaú del campo, agotado. 30 Dijo Esaú a Jacob: «Oye, dame a probar de lo rojo, de eso rojo, porque estoy agotado.» - Por eso se le llamó Edom. - 31 Dijo Jacob: «Véndeme ahora mismo tu primogenitura.» 32 Dijo Esaú: «Estoy que me muero. ¿Qué me importa la primogenitura?» 33 Dijo Jacob: «Júramelo ahora mismo.» Y él se lo juró, vendiendo su primogenitura a Jacob. 34 Jacob dio a Esaú pan y el guiso de lentejas, y éste comió y bebió, se levantó y se fue. Así desdeñó Esaú la primogenitura. VolverVolver