Este documento establece un nuevo reglamento para el vertido y reuso de aguas residuales en Costa Rica. El objetivo es proteger la salud pública y el medio ambiente a través de una gestión ambientalmente adecuada de las aguas residuales. Se definen términos clave y se establecen obligaciones para los entes generadores de aguas residuales, como darles tratamiento y presentar informes periódicos sobre su manejo y calidad.