El documento discute la relación entre el consumo de drogas y el SIDA. En primer lugar, señala que los usuarios de drogas intravenosas representan una gran proporción de los casos de SIDA, así como los consumidores de drogas afrodisíacas entre los homosexuales. Luego, detalla cómo el uso prolongado de drogas puede reducir las células T y causar SIDA entre los seropositivos. Finalmente, cuestiona la eficacia del AZT, señalando sus efectos tóxicos y la falta de pruebas concluyentes sobre sus