Este documento presenta la primera ley de "Las 48 Leyes del Poder" de Robert Greene. La ley establece que nunca se debe hacer sombra a uno's jefes u superiores, y en cambio siempre se los debe hacer ver más brillantes de lo que son para ganarse su confianza y ascender en el poder. También advierte no permitir que el deseo de complacerlos o impresionarlos lleve a presumir demasiado de uno's propios talentos y capacidades.