Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) tienen como objetivo principal garantizar que los alimentos se produzcan en condiciones sanitarias adecuadas para disminuir los riesgos asociados a la producción. Algunos conceptos clave son inocuidad, limpieza, desinfección, plaga e infestación. Las BPM comprenden seis programas clave: capacitación, mantenimiento, abastecimiento de agua, saneamiento, control integrado de plagas y residuos. La prevención de plagas requiere evitar acumulaciones