Este documento es un sermón del pastor William Branham en la iglesia de Tucson, Arizona en 1961. Habla sobre la importancia de la expectación y la fe en Dios. Menciona que disfrutó visitar Tucson y apreció la atmósfera pacífica de la ciudad y sus montañas. Exhorta a la congregación a tener expectación de que Dios hará grandes cosas en sus vidas y sanará a los enfermos si vienen a la iglesia con fe.