La hipótesis alternativa sobre la causa no vírica del SIDA es apoyada por algunos médicos y científicos, aunque otros la descalifican o no se decantan. Aquellos que conocen la hipótesis se han informado a través de asociaciones y literatura especializada, no de medios masivos o educación formal. Los conocedores de la hipótesis también tienden más a pertenecer a asociaciones de afectados, drogas, o LGBT.