El documento propone pasar un día enfocándose en disfrutar los momentos con el hijo/a, sonriendo y riendo en lugar de pelear, llevándolo al parque, apagando distracciones para jugar juntos, abrazarlo y contarle historias, agradecer a Dios por este regalo y pedir un día más con él/ella. También reflexiona sobre lo afortunados que somos de tener a nuestros hijos con nosotros y lo importante que es expresarles amor.