Un profesor le pide a sus estudiantes que dibujen a alguien que los haya enojado para luego lanzar dardos a esos dibujos. Cuando los estudiantes terminan de lanzar, el profesor revela que debajo del blanco había una foto de Jesús con agujeros y marcas de los dardos, recordándoles que hacerle daño a otros es hacerle daño a Él.