Este poema habla sobre aprender a vivir plenamente a través de las experiencias de la vida, tanto las buenas como las malas. Se enfatiza que es importante dejar ir el dolor del pasado y no dejar que las "espinas" del ayer arruinen el presente. En lugar de eso, se recomienda perdonar, olvidar las heridas incurables, y seguir adelante con esperanza y alegría.