El documento describe diversos lugares históricos y monumentales de Praga y otras ciudades checas, destacando el barrio judío, el castillo y el puente Carlos. Se mencionan importantes sitios como la catedral de San Vito y el callejón del oro, así como otras ciudades como Karlovy Vary y Cesky Krumlov, reconocidas por su patrimonio cultural. Además, se subraya la riqueza histórica y arquitectónica que ha sido declarada por la UNESCO en varias localidades.