La Primavera de Praga ocurrió en Checoslovaquia en 1968 cuando el recién electo presidente Alexander Dubcek intentó liberalizar el país y promover reformas para construir una sociedad socialista más abierta. Esto incluyó promover la libertad de expresión y reformas económicas, pero fue rechazado por los países del Pacto de Varsovia, lo que llevó a que la Unión Soviética invadiera Checoslovaquia y pusiera fin al movimiento de reforma.