La revolución islámica en Irán se debió a la politización del chiísmo iraní liderada por Jomeini, quien aprovechó el descontento social contra el Sha para establecer una república teocrática con él como Líder Supremo. Aunque tuvo atracción en el mundo árabe, no pudo exportar su modelo debido a las diferencias entre chiíes y suníes. Generó el surgimiento de grupos como Hezbolá en Líbano, pero su impacto regional e internacional se debió más a ser un contrapeso a