El documento clasifica y describe tres tipos de aborto: el aborto espontáneo o natural, que ocurre por defectos del padre o la madre; el aborto provocado o criminal, que algunas culturas no consideran un acto criminal; y el aborto terapéutico, que lo realiza un médico especializado para salvaguardar la vida de la madre cuando el feto ha muerto o representa un grave peligro para ella.