Microsoft Access comenzó como una aplicación de base de datos de escritorio en 1990 y ha pasado por varias versiones hasta la actualidad. Ha evolucionado para admitir nuevos formatos de archivo, tipos de datos más complejos, y mayor integración con Microsoft Office y Windows. Aunque es adecuado para proyectos escolares y pequeñas empresas, tiene limitaciones para uso empresarial a gran escala debido a problemas de rendimiento y seguridad.