El bullying se refiere a conductas repetidas de hostigamiento como desprecio, ridiculización o burla que afectan al estado académico, afectivo o emocional de la víctima. Existen tres roles en el bullying: el agresor, que intimida para probar su poder; la víctima pasiva, que sufre ansiedad y miedo; y los espectadores, que no intervienen por miedo pero podrían detenerlo al desafiar al agresor.