Leese se casó y fue a vivir con su suegra, pero no se llevaban bien debido a diferencias de personalidad. Un amigo le recomendó envenenar lentamente a su suegra para librarse de ella, pero con el tiempo Leese cambió su actitud, se hizo amable con su suegra y terminó queriéndola como a una madre. El amigo reveló que las hierbas que le dio eran en realidad vitaminas, y que el verdadero veneno estaba en su mente hasta que lo reemplazó con amor.