El documento argumenta que Colombia puede superar su deuda externa adoptando una nueva dirección económica que promueva el desarrollo independiente y equilibrado del país. Plantea que tratados como el TLC perpetúan la dependencia y que se necesita una visión a largo plazo que beneficie a todos los sectores sin anular esfuerzos. También enfatiza que alcanzar la paz sería fundamental para fortalecer la economía.