Actos del Lenguaje
Rafael Echeverria
Cap.2: LA ESCUCHA
Autor Rafael Echeverría
Nacido el 1 de octubre de 1943, sociólogo y filósofo chileno, creador del término Ontología del
lenguaje, que se refiere a la naturaleza del ser humano como ser intrínsecamente lingüístico. Donde la
Ontología del lenguaje que escuchar es oír + interpretar, que el oír es un acto biológico, enfatizando el
impacto de los sonidos en los receptores, en cambio el escuchar es la
interpretación que hacemos de aquello que oímos (u olemos, vemos, gustamos, etc). Es además un
prestigioso experto en coaching, socio fundador de la empresa Newfield Consulting.
Con su libro “Actos del Lenguaje”, editorial JC Sáes Editor (13 marzo 2015), se dice que da cuenta
de los actos de lenguaje, donde se centra en la escucha, tema que ya examinó en otros libros del autor,
pero sobre el cual al autor le parece indispensable volver, ya que ha ido introduciendo nuevos ángulos de
observación. Y es que, tal y como dice este filósofo, la escucha es una de las competencias más importantes
del ser humano. En función de ésta construimos nuestras relaciones personales, interpretamos la vida, nos
proyectamos hacia el futuro y definimos nuestra capacidad de aprendizaje y de transformación del mundo.
Cap2: La Escucha:
“El proceso de aprendizaje que la vida nos proporciona. Descubrirme equivocado es una
manifestación de que estoy vivo y sigo creciendo…reconocer la de veces que me he contradicho en el
curso de la vida…no contradecirse les pertenece a los testarudos, a los duros de aprendizaje y a los
muertos.”
El párrafo anterior ¿qué tiene que ver con la escucha?, uno cree que escuchar es hacerse oír, pero
el oyente puede ser perfectamente una máquina, un loro, una grabadora, una canción interpretada, es
decir, simplemente repetir lo que dije.
Escuchar es mucho más que eso, es interpretar al otro en coherencia con él y vincular sus intereses
a los míos para crear una sintonía. Como por ejemplo se tiene “Mi pareja no me escucha”, parece que el
problema es de mi pareja, pero ¿realmente el problema es de mi pareja? o ¿yo no soy capaz de transmitir
mi necesidad?
NP: El autor plantea que la calidad de las relaciones está dada por la calidad de la escucha, por lo
que, frente a relaciones deterioradas encontramos problemas de escucha (escuchar desde la crítica, con
prejuicios inalterables, enojo y frustración o desconfianza) y así mismo problemas de escucha generan
deterioros en la relación (sentir que ya no importo, por eso no me escucha).
Hablamos para ser escuchados y ese es el propósito del habla, pero para ser reciproco debo ser
capaz de mostrarle al otro que lo que estoy diciendo es también de su propio interés y por ende a sus
propias inquietudes.
Quien no se siente escuchado, normalmente no sabe escuchar.
El escuchar permite interpretar, percibir como está la persona que transmite un mensaje, no se
trata solo de hablar, se trata de postura, modulación, forma, etc. Un error grande es pensar que al transmitir
un mensaje sin interferencias, el receptor recibe y entiende el mensaje (Transmisor-Receptor), pero somos
seres humanos, por tanto, cada persona que escucha algo lo interpreta de acuerdo con sus propias
vivencias. Como dice el autor “Cada uno interpreta lo dicho a su manera”, a mayor número de oyentes,
mayor cantidad de interpretaciones, entonces para solucionar la interpretación (brecha del escucha),
debemos, según el autor, hacer tres acciones:
1.- Verificar la escucha, no suponer, es decir, el oyente ha interpretado de acuerdo con lo que se esperaría
que fuera interpretado. Que sea capaz de explicar en “sus propias palabras”, entonces con esa verificación
se asegura que lo expresado se reciba y entienda de acuerdo con lo esperado y no repita como loro.
2.- Compartir inquietudes, cuando conozco la inquietud me permite comprender lo que se ha dicho y de
ser capaz de escuchar y poder hacer que sus inquietudes se hagan mías.
3.- Indagar, es preguntar, pedir más información para poder entender y saber que lo que se escucha es lo
que realmente se quiere transmitir.
Importante para una buena escucha es “Abrirse”, en el sentido de no creer que tenemos la verdad
absoluta, que lo sabemos todo, entender y ser humilde que el otro también me puede aportar, enseñar,
crecer, el abrirse requiere estar dispuesto a escuchar.
Cuando se junta dos amigos, dos compañeros de trabajo es fácil la escucha mutua, por que se
comparten intereses en común, pero la gracia es cuando no se conoce, ya que implica aceptar que se tiene
opinión, pensamientos diferentes y eso se debe a que cada individuo tiene vivencias distintas. Dos
hermanos gemelos por el solo hecho de ser gemelos, no significa que piensen igual.
Por tanto, el escuchar implica, respeto, postura, apertura, humildad, de saber cuál es la inquietud o
necesidad que se me quiere transmitir, interpretar y ser capaz de ver al otro receptivo a su hablar y, por
ende, ser capaz en nuestras propias palabras replicar lo que se nos dijo. Si el resultado no es el esperado
por el transmisor, volver a escuchar para no dejar espacio a dudas o suposiciones. El estar dispuesto a que
la palabra del orador me puede transformar, si uno tiene la postura de que no me importa lo que diga, el
orador va a sentir la indiferencia y por ende dejará de transmitir sus necesidades ya que podría sentir:
“Nada de lo que diga cambia el curso de las cosas.”
El escuchar es tener expectativas, si entramos con una postura ya determinada, no sirve de nada la
escucha. “La vida no es monólogo.”
NP: Uno de los elementos relevantes indicados de por el autor, está relacionado al cambio de
paradigma respecto de donde situamos a la escucha, desde un rol pasivo tradicional (receptor) a una visión
activa. Activa, porque de acuerdo con esta mirada el habla del otro gatilla una gran cantidad de acciones
en el oyente, el oyente interpreta lo dicho por el orador, conecta los diferentes elementos o palabras dichas
durante la conversación, las relaciona con sus propias experiencias, anticipa posibles soluciones o
consecuencias y realiza deducciones. El hecho que estos procesos ocurran a tal velocidad que no seamos
capaces de identificarlos, no significa que no ocurran, ah y a todo no debemos olvidar que, además durante
el mismo proceso comunicacional, deberían ir sufriendo modificaciones.
También nos habla de la importancia de la apertura, no sólo como las acciones concretas de apertura
vistas en clases, sino como en el efecto que tienen para lograr la “Comprensión de otro diferente” y en el
proceso de “Transformación personal”.
Para el primer aspecto “Comprensión de otro diferente”, o sea, “Ser capaz de darle sentido al decir
de otro, desde una plataforma de legitimidad” indica que existen cuatro niveles:
• Aprehender el sentido de lo que busca expresar el otro, no sólo respecto de las palabras, sino
de las acciones que busca expresar.
• Ir más allá del sentido o acciones del interlocutor, poder identificar, las preocupaciones o
inquietudes que motivan su habla.
• El habla revela la forma de ser de quién habla, por lo que un tercer nivel para comprender al
otro sería, entender quién es, cuál es su estructura de coherencia, entendiendo eso sí que se
trata de una hipótesis y no una descripción pero que me sirve para mejorar mi sintonía
interpretativa con la visión del otro, suspendiendo por un rato la mía.
• El último nivel “Saber escuchar bien”, es tal vez el más interpretativo de todos, ya que el
mismo autor reconoce que sus sesgos en ella, por lo que la plantea desde el permanente
cuestionamiento que debemos hacernos de que significa y que elementos contiene para cada
uno de nosotros.
El segundo proceso mencionado “Transformación Personal” está íntimamente al anterior, ya que
cuando escucho al otro como un válido otro, un igual en términos de valor de pensamiento,
entonces permito que “Su” palabra cambie mi concepción e interpretación del mundo,
transformándome en otro observador (aprendizaje de segundo orden), ya sea con elementos
pequeños (ver una solución que antes no se me habría ocurrido) o con elementos profundos
(cambiar creencias limitantes sobre mi u otros).
Planteamiento central del autor:
1.- El escuchar es comprometerse a ser receptivo, tolerante y tener la disposición de que lo que se
escuche pueda cambiar mi forma de ser, puede ser que tengamos o no las mismas inquietudes, pero el
escuchar me permite percibir lo que el orador me quiere expresar, el escucha no es solo repetir, es sentir.
2.- El cambio pasa por uno, no pasa por querer cambiar al resto, esto quiere decir, que, si estoy
dispuesto a escuchar, voy a estar dispuesto a ver su real necesidad, el real sentimiento del orador y con esa
información comprender que espera de mí, dejar de suponer que lo que escuché es lo que quiso expresar,
ser capaz de comprender y si no se entiende, ser capaz de preguntar.
Aplicaciones prácticas:
1.- Antes de comenzar a hablar, expresar lo que espero y que es lo que quiero transmitir (necesidad)
y dar pie a escuchar ideas de los demás, de esa manera puedo hacer partícipe a los oyentes y hacer suyas
mis necesidades.
2.- El pedir que me expliquen lo que entendieron, así comprendo que fue bien recepcionado lo que
transmití y no ponerme a la defensiva y agresivo, de ¡cómo no entendiste si es tan simple lo que te
expliqué!, es decir, no suponer lo que para mí es simple, para el otro también.
Diferencias con el autor:
Más que diferencia con el autor, es que se siente que se debe generar un gran gasto de energía para
poner en practica la capacidad del escucha, como se dice en clases, el ser humano quiere ahorrar energía
(sobre todo el cerebro), entonces esto implica ser capaz de tener un reconocimiento del yo interno y hacer
dicho reconocimiento implica tener ganas de hacerlo, disponer de tiempo, disponer de energía y nos es
más fácil pensar, les dije lo que tenían que hacer, haya ellos si entendieron.
Reflexión:
Uno cree que escucha, pero solo repite como si se estuviese tatareando una canción, escuchar
implica no solo oír, implica disponer de las ganas, disponer de postura y de hacer sentir al otro escuchado.
De ser receptivos al cambio, que a lo mejor lo que yo quiero no es lo que el otro quiere, de ser capaz de ser
claros en mostrar que necesito y hacer que mi necesidad se conecte con su necesidad. Y entender que
escuchar, el hablar, no se trata de querer cambiar al otro, se trata de entender que tiene, cuáles son sus
inquietudes y que simplemente se sienta escuchado. A veces “La señora no quiere recibir consejos, solo
quiere SENTIRSE escuchada”.

Actos del Lenguaje - Cap 2.pdf

  • 1.
    Actos del Lenguaje RafaelEcheverria Cap.2: LA ESCUCHA Autor Rafael Echeverría Nacido el 1 de octubre de 1943, sociólogo y filósofo chileno, creador del término Ontología del lenguaje, que se refiere a la naturaleza del ser humano como ser intrínsecamente lingüístico. Donde la Ontología del lenguaje que escuchar es oír + interpretar, que el oír es un acto biológico, enfatizando el impacto de los sonidos en los receptores, en cambio el escuchar es la interpretación que hacemos de aquello que oímos (u olemos, vemos, gustamos, etc). Es además un prestigioso experto en coaching, socio fundador de la empresa Newfield Consulting. Con su libro “Actos del Lenguaje”, editorial JC Sáes Editor (13 marzo 2015), se dice que da cuenta de los actos de lenguaje, donde se centra en la escucha, tema que ya examinó en otros libros del autor, pero sobre el cual al autor le parece indispensable volver, ya que ha ido introduciendo nuevos ángulos de observación. Y es que, tal y como dice este filósofo, la escucha es una de las competencias más importantes del ser humano. En función de ésta construimos nuestras relaciones personales, interpretamos la vida, nos proyectamos hacia el futuro y definimos nuestra capacidad de aprendizaje y de transformación del mundo. Cap2: La Escucha: “El proceso de aprendizaje que la vida nos proporciona. Descubrirme equivocado es una manifestación de que estoy vivo y sigo creciendo…reconocer la de veces que me he contradicho en el curso de la vida…no contradecirse les pertenece a los testarudos, a los duros de aprendizaje y a los muertos.” El párrafo anterior ¿qué tiene que ver con la escucha?, uno cree que escuchar es hacerse oír, pero el oyente puede ser perfectamente una máquina, un loro, una grabadora, una canción interpretada, es decir, simplemente repetir lo que dije. Escuchar es mucho más que eso, es interpretar al otro en coherencia con él y vincular sus intereses a los míos para crear una sintonía. Como por ejemplo se tiene “Mi pareja no me escucha”, parece que el problema es de mi pareja, pero ¿realmente el problema es de mi pareja? o ¿yo no soy capaz de transmitir mi necesidad? NP: El autor plantea que la calidad de las relaciones está dada por la calidad de la escucha, por lo que, frente a relaciones deterioradas encontramos problemas de escucha (escuchar desde la crítica, con prejuicios inalterables, enojo y frustración o desconfianza) y así mismo problemas de escucha generan deterioros en la relación (sentir que ya no importo, por eso no me escucha). Hablamos para ser escuchados y ese es el propósito del habla, pero para ser reciproco debo ser capaz de mostrarle al otro que lo que estoy diciendo es también de su propio interés y por ende a sus propias inquietudes. Quien no se siente escuchado, normalmente no sabe escuchar. El escuchar permite interpretar, percibir como está la persona que transmite un mensaje, no se trata solo de hablar, se trata de postura, modulación, forma, etc. Un error grande es pensar que al transmitir
  • 2.
    un mensaje sininterferencias, el receptor recibe y entiende el mensaje (Transmisor-Receptor), pero somos seres humanos, por tanto, cada persona que escucha algo lo interpreta de acuerdo con sus propias vivencias. Como dice el autor “Cada uno interpreta lo dicho a su manera”, a mayor número de oyentes, mayor cantidad de interpretaciones, entonces para solucionar la interpretación (brecha del escucha), debemos, según el autor, hacer tres acciones: 1.- Verificar la escucha, no suponer, es decir, el oyente ha interpretado de acuerdo con lo que se esperaría que fuera interpretado. Que sea capaz de explicar en “sus propias palabras”, entonces con esa verificación se asegura que lo expresado se reciba y entienda de acuerdo con lo esperado y no repita como loro. 2.- Compartir inquietudes, cuando conozco la inquietud me permite comprender lo que se ha dicho y de ser capaz de escuchar y poder hacer que sus inquietudes se hagan mías. 3.- Indagar, es preguntar, pedir más información para poder entender y saber que lo que se escucha es lo que realmente se quiere transmitir. Importante para una buena escucha es “Abrirse”, en el sentido de no creer que tenemos la verdad absoluta, que lo sabemos todo, entender y ser humilde que el otro también me puede aportar, enseñar, crecer, el abrirse requiere estar dispuesto a escuchar. Cuando se junta dos amigos, dos compañeros de trabajo es fácil la escucha mutua, por que se comparten intereses en común, pero la gracia es cuando no se conoce, ya que implica aceptar que se tiene opinión, pensamientos diferentes y eso se debe a que cada individuo tiene vivencias distintas. Dos hermanos gemelos por el solo hecho de ser gemelos, no significa que piensen igual. Por tanto, el escuchar implica, respeto, postura, apertura, humildad, de saber cuál es la inquietud o necesidad que se me quiere transmitir, interpretar y ser capaz de ver al otro receptivo a su hablar y, por ende, ser capaz en nuestras propias palabras replicar lo que se nos dijo. Si el resultado no es el esperado por el transmisor, volver a escuchar para no dejar espacio a dudas o suposiciones. El estar dispuesto a que la palabra del orador me puede transformar, si uno tiene la postura de que no me importa lo que diga, el orador va a sentir la indiferencia y por ende dejará de transmitir sus necesidades ya que podría sentir: “Nada de lo que diga cambia el curso de las cosas.” El escuchar es tener expectativas, si entramos con una postura ya determinada, no sirve de nada la escucha. “La vida no es monólogo.” NP: Uno de los elementos relevantes indicados de por el autor, está relacionado al cambio de paradigma respecto de donde situamos a la escucha, desde un rol pasivo tradicional (receptor) a una visión activa. Activa, porque de acuerdo con esta mirada el habla del otro gatilla una gran cantidad de acciones en el oyente, el oyente interpreta lo dicho por el orador, conecta los diferentes elementos o palabras dichas durante la conversación, las relaciona con sus propias experiencias, anticipa posibles soluciones o consecuencias y realiza deducciones. El hecho que estos procesos ocurran a tal velocidad que no seamos capaces de identificarlos, no significa que no ocurran, ah y a todo no debemos olvidar que, además durante el mismo proceso comunicacional, deberían ir sufriendo modificaciones. También nos habla de la importancia de la apertura, no sólo como las acciones concretas de apertura vistas en clases, sino como en el efecto que tienen para lograr la “Comprensión de otro diferente” y en el proceso de “Transformación personal”.
  • 3.
    Para el primeraspecto “Comprensión de otro diferente”, o sea, “Ser capaz de darle sentido al decir de otro, desde una plataforma de legitimidad” indica que existen cuatro niveles: • Aprehender el sentido de lo que busca expresar el otro, no sólo respecto de las palabras, sino de las acciones que busca expresar. • Ir más allá del sentido o acciones del interlocutor, poder identificar, las preocupaciones o inquietudes que motivan su habla. • El habla revela la forma de ser de quién habla, por lo que un tercer nivel para comprender al otro sería, entender quién es, cuál es su estructura de coherencia, entendiendo eso sí que se trata de una hipótesis y no una descripción pero que me sirve para mejorar mi sintonía interpretativa con la visión del otro, suspendiendo por un rato la mía. • El último nivel “Saber escuchar bien”, es tal vez el más interpretativo de todos, ya que el mismo autor reconoce que sus sesgos en ella, por lo que la plantea desde el permanente cuestionamiento que debemos hacernos de que significa y que elementos contiene para cada uno de nosotros. El segundo proceso mencionado “Transformación Personal” está íntimamente al anterior, ya que cuando escucho al otro como un válido otro, un igual en términos de valor de pensamiento, entonces permito que “Su” palabra cambie mi concepción e interpretación del mundo, transformándome en otro observador (aprendizaje de segundo orden), ya sea con elementos pequeños (ver una solución que antes no se me habría ocurrido) o con elementos profundos (cambiar creencias limitantes sobre mi u otros). Planteamiento central del autor: 1.- El escuchar es comprometerse a ser receptivo, tolerante y tener la disposición de que lo que se escuche pueda cambiar mi forma de ser, puede ser que tengamos o no las mismas inquietudes, pero el escuchar me permite percibir lo que el orador me quiere expresar, el escucha no es solo repetir, es sentir. 2.- El cambio pasa por uno, no pasa por querer cambiar al resto, esto quiere decir, que, si estoy dispuesto a escuchar, voy a estar dispuesto a ver su real necesidad, el real sentimiento del orador y con esa información comprender que espera de mí, dejar de suponer que lo que escuché es lo que quiso expresar, ser capaz de comprender y si no se entiende, ser capaz de preguntar. Aplicaciones prácticas: 1.- Antes de comenzar a hablar, expresar lo que espero y que es lo que quiero transmitir (necesidad) y dar pie a escuchar ideas de los demás, de esa manera puedo hacer partícipe a los oyentes y hacer suyas mis necesidades. 2.- El pedir que me expliquen lo que entendieron, así comprendo que fue bien recepcionado lo que transmití y no ponerme a la defensiva y agresivo, de ¡cómo no entendiste si es tan simple lo que te expliqué!, es decir, no suponer lo que para mí es simple, para el otro también.
  • 4.
    Diferencias con elautor: Más que diferencia con el autor, es que se siente que se debe generar un gran gasto de energía para poner en practica la capacidad del escucha, como se dice en clases, el ser humano quiere ahorrar energía (sobre todo el cerebro), entonces esto implica ser capaz de tener un reconocimiento del yo interno y hacer dicho reconocimiento implica tener ganas de hacerlo, disponer de tiempo, disponer de energía y nos es más fácil pensar, les dije lo que tenían que hacer, haya ellos si entendieron. Reflexión: Uno cree que escucha, pero solo repite como si se estuviese tatareando una canción, escuchar implica no solo oír, implica disponer de las ganas, disponer de postura y de hacer sentir al otro escuchado. De ser receptivos al cambio, que a lo mejor lo que yo quiero no es lo que el otro quiere, de ser capaz de ser claros en mostrar que necesito y hacer que mi necesidad se conecte con su necesidad. Y entender que escuchar, el hablar, no se trata de querer cambiar al otro, se trata de entender que tiene, cuáles son sus inquietudes y que simplemente se sienta escuchado. A veces “La señora no quiere recibir consejos, solo quiere SENTIRSE escuchada”.