El documento discute los desafíos de administrar hospitales públicos con recursos limitados. Señala que a menudo los administradores carecen de objetivos claros o una comprensión de las necesidades de salud que deben satisfacer. También sugiere que sin métricas para medir el progreso y consecuencias por el éxito o fracaso, es difícil motivar a los empleados a alcanzar los objetivos de la organización.