Este documento discute los desafíos de administrar hospitales públicos y por qué a menudo fallan en lograr sus objetivos. Señala que los administradores deben establecer objetivos claros, priorizar las necesidades de salud y los estándares de atención, y desarrollar planes para alcanzar los objetivos. También enfatiza la importancia del control para garantizar que los recursos se utilicen según lo planeado y para incentivar el desempeño del personal a través de retroalimentación.