Este documento presenta la historia de Nikolay Yurievich Boronov, un físico ruso que ha sido envenenado con nanorobots. Es encontrado inconsciente en el metro de Madrid y llevado al hospital Gregorio Marañón, donde le realizan una resonancia magnética que destruye los nanorobots y lo salva. También presenta a la enfermera Sofía, que atiende a Kolya en el hospital.