Un vecino informó a la policía que un hombre con capa negra había trepado a la torre de agua y amenazaba con echar un virus que convertiría a todos en vampiros. Cuando la policía llegó, el hombre se encontraba en la escalera agitando una botella. Tras negociar, el hombre dijo ser un vampiro hambriento y el teniente le ofreció sangre a cambio de que ayudara a la comunidad con pequeños trabajos. Más tarde, el teniente reveló que en realidad le había dado zumo de tomate caliente.