Un joven estaba durmiendo cuando empezó a sonar su equipo de música, seguido de su móvil y su despertador. Se levantó enfadado y disparó a este último con una pistola de juguete. Más tarde, sonaron otros despertadores escondidos en la estantería, el baño y la cocina, despertándolo cada vez. Finalmente, al ir a coger la leche, tuvo que colgarse de la puerta para alcanzarla, tras haberla tirado al suelo al abrirla. Todo resultó ser sólo un sue