El alcohol es una droga ampliamente consumida en la sociedad, afectando tanto a adultos como a jóvenes, y su principal componente, el etanol, actúa como un depresor del sistema nervioso. Su consumo excesivo puede llevar a graves problemas de salud, incluyendo daños en el hígado y un incremento en el riesgo de ciertos tipos de cáncer, especialmente en mujeres, que son más susceptibles a los efectos del alcohol. En México, la prevalencia del consumo de alcohol en jóvenes es alarmante, con muchos comenzando a beber a temprana edad y con un notable porcentaje de accidentes de tráfico asociados al consumo de alcohol.